Moodys define el alto riesgo de liquidez cuando las fuentes de dinero cubrirán menos del 150% de los vencimientos en el próximo año. El riesgo es tener que hacer el roll over y en qué condiciones tendrán que hacerlo, dijo Martina Gallardo Barreyro, analista de la calificadora. En Argentina hay tendencia a concentrar la deuda a corto plazo y a depender de líneas bancarias abiertas, agregó.
Según el informe, 13 de las 20 compañías calificadas tienen una deuda significativa que vence a mediados de 2017, efectivo limitado para cancelar los vencimientos de deuda, un considerable flujo de efectivo negativo, o la falta de acceso a líneas bancarias comprometidas. Sin embargo, todas ellas reciben apoyo de los accionistas mayoritarios con perfiles crediticios más sólidos, los cuales alivian sus riesgos de liquidez, agregó. Las empresas que corren el mayor riesgo son Carboclor, Pan American Energy y Pilsar. Y las que corren el menor riesgo son Alto Parana, CableVisión, Holcim, Petrobras Argentina y Sullair Argentina. Con riesgo medio aparecen Raghsa y Arcos Dorados.
Las empresas argentinas seguirán enfrentando riesgos de liquidez adicionales en medio de la volatilidad del mercado de crédito, una creciente incertidumbre política y económica, incertidumbre sobre la capacidad prestable bancaria y una moneda débil, dijo. Y recordó que la calificación crediticia de las compañías cayó debido al perfil de riesgo del soberano.
Apoyo bancario
Agregó que la mayoría de las empresas argentinas carecen de líneas bancarias comprometidas, algo común en América latina, por creer que la relación con los bancos garantizan la disponibilidad de los créditos. Sólo Arcos Dorados cuenta con una línea a disponibilidad, que es refinanciada cada dos años. La confianza en la deuda bancaria local ha sesgado sus vencimientos al año en curso, dijo.
Y que las compañías calificadas obtienen el 34% de su fondeo del crédito bancario. Y mantienen ratios de apalancamiento y de cobertura de intereses conservadores. Creemos que las empresas argentinas seguirán dependiendo de la deuda bancaria a corto plazo, y en general tendrán la capacidad para renovarla durante los próximos 12 meses. Probablemente seguirán teniendo acceso a los mercados de deuda locales para refinanciar la deuda a corto plazo con emisiones locales, aunque a plazos más cortos que lo que normalmente estaría disponible en los mercados internacionales de deuda.
La calificadora advirtió también sobre el alto riesgo cambiario: A pesar de que las 20 empresas no financieras calificadas tienen poca exposición a la deuda en moneda extranjera, 13 de ellas tienen un flujo de caja en moneda extranjera menor que la deuda en moneda extranjera, y el sector petrolero seguirá siendo el más expuesto a los riesgos cambiarios.

