Por PABLO MARTIN - La debilidad del dólar ha quedado patente en 2004, lastrado por el elevado déficit por cuenta corriente en Estados Unidos y la posibilidad de que la subida de tipos en la zona euro se retrase ante las débiles perspectivas de crecimiento. Los expertos adelantan que estos dos factores seguirán vigentes el próximo año y señalan que el cambio de referencia en el euro podría llegar a rondar los 1,40 dólares, tras superar ayer la barrera de los 1,36 dólares (marcando récord en 1,3640). También apuntan la posibilidad de que las monedas asiáticas se revaloricen de forma significativa frente al billete verde. El futuro de la moneda estadounidense no es nada optimista, según los analistas. El déficit por cuenta corriente en el país ha alcanzado cifras nunca vistas y las perspectivas de mejora son modestas para el año próximo. “Los desequilibrios acabarán corrigiéndose a largo plazo, pero está claro que no será en 2005, pues el dólar tendría que devaluarse hasta las dos unidades por euro –para que aumentaran fuertemente las exportaciones de Estados Unidos-, y esto es imposible”, explica Laura Velasco, del departamento de análisis de mercado de Banesto.
Eso sí, el euro no tiene por qué asumir por sí solo la debilidad del billete verde. “Las divisas asiáticas, sobre todo el yen japonés y el yuan chino, han de ganar posiciones frente al dólar, ya que hasta ahora estos países han sido los principales compradores de productos financieros en dólares y es posible que esta tendencia se modere en 2005”, según la experta de Banesto, que cree que el cambio de 1,35 dólares por euro puede ser una referencia válida para el próximo ejercicio. Lo mismo cree Tony Norfield, de ABN Amro, que señala que es posible que los bancos asiáticos disminuyan su reservas de dólares, lo que tendrá una importante repercusión en la divisa norteamericana.
Desde BSN Banif, su directora de análisis, Delfina Pérez, explica que ahora “el euro está en una zona de descanso para intentar escalar por encima de los 1,35 dólares” y que “su evolución a corto plazo dependerá de las declaraciones del Banco Central Europea (BCE) sobre una posible intervención. “Una vez superados los 1,35 dólares, es bastante más probable que la autoridad monetaria de la Unión Europea se decida a intervenir para frenar la apreciación de la divisa”, añade.
Pablo Urrutia, de Caja Madrid, va más allá y apunta la posibilidad de que el dólar se deprecie hasta las 1,40 unidades frente a la divisa europea, que seguirá con su rally en 2005, ayudada por las previsibles subidas del precio del dinero la zona. “Eso sí, no descarto una posible toma de beneficios en el euro a comienzos del ejercicio”, advierte. “Ahora hay menos posiciones especulativas que apuestan por una revalorización del euro”, explica.
Desde Finagentes Gestión, Daniel López de Argumedo apuesta también por una continuación de la debilidad del dólar, que puede llegar incluso hasta las 1,37 unidades, “debido sobre todo a que el déficit por cuenta corriente no comenzará a corregirse hasta la segunda mitad del ejercicio”. A partir de entonces es posible que veamos cómo el billete verde recupera terreno y vuelve a las 1,27 unidades, según el analista, que también cree, al igual que en Caja Madrid, que a corto plazo el euro puede experimentar una caída significativa.
Por último, un reciente informe de Société Genérale revela que la situación macroeconómica al otro lado del Atlántico tiene todos los visos de continuar, por lo que “la presión sobre el dólar permanecerá”. La entidad francesa señala también que pueden producirse cambios de relevancia en las divisas de Asia y menciona en concreto a la moneda china, ya que el Gobierno del país podría permitir que se revalúe frente al euro. El yuan mantiene actualmente un tipo de cambio fijo frente al billete verde.