El riesgo argentino presentó una tibia recuperación, en línea con el buen tono de los mercados de referencia. La plaza local no encuentra un norte para el mediano plazo, exacerbando la cautela de los inversores, como demuestra el fuerte recorte de liquidez que ha tolerado el recinto en los últimos días.
El mundillo bursátil bailó al ritmo de Wall Street: las solicitudes semanales de subsidios de desempleo cedieron a un mínimo de 15 años en Estados Unidos impulsando al selectivo S&P 500 hasta su marca histórica. El indicador anotó un repunte del 1,08%, a 2.121,10 puntos, al tiempo que el Dow Jones lo hizo en un 1,06%. En el Viejo Continente, Fráncfort sumó un 1,84%; París, un 1,33%; Madrid, un 0,65% y Londres, otro 0,34%.
No se debe subestimar el impacto de la devaluación del dólar, que disipó una vez más los fantasmas de paridad con el euro. La moneda común europea cerró en alrededor de los u$s 1,14, una tendencia asistida por el bono estadounidense a 10 años, cuyo retorno retrocedió en el cierre hasta el 2,237% anual.
En la Bolsa porteña, el panel líder logró un avance del 1,25% para finalizar en las 12.344,72 unidades. Con exiguos $ 134 millones negociados, la mejor parte se la llevaron los papeles de Banco Macro ( 2,94%), Petrobras ( 2,15%) y Edenor ( 2,14%). Cabe mencionar que la petrolera brasileña, la acción más seguida del mercado, presentará su balance en el día de la fecha.
En los circuitos informales, el billete azul logró su tercer aumento en fila, a partir de un repunte de 3 centavos hasta los $ 12,62. La brecha con la franja oficial se estacionó de esta manera en torno al 41%.
Es el lánguido repunte al cual nos tiene acostumbrada la divisa paralela en el ecuador de cada mes, cuando la demanda en los canales de "ahorro" se debilita. Por lo pronto, las compras autorizadas por la AFIP totalizaron los u$s 17,3 millones en la jornada, acumulando un saldo u$s 66,2 millones en lo que llevamos de la semana.
Pero no sólo la demanda se repliega: el beneficio de revender los billetes en el mercado negro se encuentra cerca de su mínimo anual, con una zanahoria de apenas el 16,5%, cuando a principios de 2015 ofrecía un 33,2%.
Una alternativa ha sido reencauzar los billetes hacia los bonos en dólares, principalmente en las series "D" que cotizan en la plaza porteña. Mientras el Banco Central agrava el atraso cambiario, esta apuesta permite mantener el dinero en movimiento, facilitando al mismo tiempo la dolarización de las carteras en la víspera de las elecciones.
Y por este motivo, el dólar "MEP" se ha ido despegando del "contado con liqui": operó en la rueda con una merma de 5 centavos, a $ 11,67, acercándose paulatinamente a su menor nivel en seis meses. El dólar "fuga", en tanto, cedió 3 centavos hasta los $ 11, 94.
En el mercado de cambios, la autoridad monetaria logró un saldo comprador de u$s 70 millones, consintiendo otra suba de medio centavo en el mayorista, que terminó la sesión atornillado en los $ 8,948. A su vez, el "call money" trepó 100 puntos básicos hasta un promedio del 28% nominal anual, en un fenómeno estrictamente estacional, ante las necesidades de pesos para cubrir el pago del Impuesto a las Ganancias.
Por el lado de la renta fija, las principales emisiones soportaron una caída promedio del 0,20%, en un mal día para los bonos indexados. El Par en pesos toleró un declive del 2,31%, seguido por el 1,10% del Bocon Pr 13 y el 0,86% del Discount. Entre las series del canje, sobresalió una retracción del 1,08% en el Discount bajo jurisdicción argentina. |