| El tipo de cambio en el mercado informal sufrió una suba de 15 centavos la semana pasada para finalizar a $ 12,65, mientras que la brecha con el oficial se acercó al 41%. Sin embargo, todo parece indicar que el Central está lejos de perder el control sobre las variables cambiarias y, en todo caso, seguirá con todos los sentidos puestos para evitar cualquier cimbronazo en los meses preelectorales.
El comportamiento del dólar respondería a cuestiones temporarales. A principios de mes, por ejemplo, se produce una caída del "blue" que coincide con el repunte del dólar "ahorro". Es decir que parte del salario va a la compra de divisas oficiales, bajando la presión sobre otros mercados. A medida que el mes se va encaminando a su final, y ya quedan menos recursos para el dólar "ahorro", se produce un repunte del informal. Mayo no parece ser la excepción en relación con este ciclo cambiario. Además, el Central viene comprando divisas en el mercado formal, lo que ayuda a ponerle un piso al nivel de reservas. Y la misma situación se mantendría hasta junio, lo que colaboraría para calmar las expectativas. De hecho, por ahora el mercado no está esperando un salto del dólar oficial, mucho menos en un período preelectoral, pero tampoco se está esperando un incremento significativo de la brecha cambiaria. Se trata, indudablemente, de dos cuestiones claves para la gestión de Alejandro Vanoli.
La incógnita es qué pasará con la típica tendencia a la dolarización de portafolios típica de los procesos preelectorales. Por lo pronto, el dólar "ahorro" canaliza unos u$s 500 millones mensuales, pero se estima que a partir de mediados de año habrá más demanda por bonos dolarizados, sobre todo en el caso de inversores que tienen fondos en blanco para comprar. Y en simultáneo sigue el atesoramiento de soja entre productores apostando a mejores precios. |