Mientras afina su estrategia y crea nuevas herramientas para absorber una parte importante de los pesos con que está inundando el mercado, el Banco Central (BCRA) se mantiene firme en la compra de dólares, precisamente, la causa excluyente de la fuerte expansión monetaria verificada en el último mes.
El ente que preside Martín Redrado se alzó ayer con otros US$ 80 millones, (acumula ya 1168 millones en lo que va del mes), con lo que concretó la mayor intervención en la plaza cambiaria en un año y medio, ya que el anterior volumen máximo se había registrado en la última semana de junio de 2003.
Cumple así con dos objetivos de la política económica: mantener alto el valor local del dólar (a contrapelo de la tendencia mundial, que lo muestra cada vez más depreciado) y fortalecer sus reservas, que ayer habrían superado los US$ 19.500 millones, un monto que duplica el registrado en junio de 2002, durante lo peor de la crisis y la fuga de capitales.
Las crecientes intervenciones coinciden con un aumento en los montos liquidados por los exportadores, si se toman como referencia las ventas del complejo cerealero, con referencia a los despachantes de semillas y de aceites. Ocurre que mientras las ventas de este sector promediaban US$ 41 millones diarios hasta hace sólo dos semanas, ya se elevaron hasta 48 millones en los últimos días y ayer estuvieron cerca de 58 millones.
Con su mayor compra de dólares el BCRA procura también inyectar dinero en la plaza, en un momento del año en que la demanda de pesos es mayor por las necesidades de fines de año (aguinaldos, gastos navideños, pago de vacaciones, etc.).
El problema es que el efectivo liberado desbordó las previsiones previas (en momentos en que algunos precios muestran tendencia a la suba) y que lo pautado para la primera parte de 2005 impone una fuerte contracción, lo que activó la preocupación de economistas y analistas en relación con un posible brote inflacionario.
La misma inquietud pareció ganar a la conducción del BCRA, que comunicó ayer (por segundo día consecutivo) la puesta en marcha de otro instrumento de esterilización de pesos: la ampliación de la oferta de bonos que pone a disposición de bancos e inversores (Letras y Notas) para retirar fondos del mercado. Con este propósito, la subasta convocada para hoy ofrece un récord de 14 títulos a tasa nominal o indexable a plazos que van desde los 49 días hasta inéditos 4 años, con la Letra con la que ofrece pagar un cupón semestral del 8% anual, o la Nota a ese mismo plazo que colocará al 3% más CER.
Esto se suma a la idea de darles la oportunidad a unos 15 bancos de que precancelen los casi $ 20.000 millones que le deben por la asistencia recibida durante la última crisis, un préstamo de largo aliento, pero por el que pagan un punto más del interés que perciben por los préstamos garantizados (el título surgido del último canje), lo que constituye uno de los incentivos para acelerar la devolución.
Se enlaza también con otra idea en estudio: que el BCRA se desprenda de una parte de los Boden 2011 y 2013 que tiene por el dinero que le prestó al Tesoro nacional para el rescate de las cuasi monedas, en momentos en que el apetito por activos argentinos es alto, una operación que también le permitiría retirar pesos del mercado. |