Por Martín Kanenguiser - La inflación se mantendrá en un 30% tanto este año como el próximo, mientras que la economía registrará una recesión del 1,2% y luego un rebote del 2,1%, respectivamente. Así lo expresa el último informe de LatinFocus Consensus Forecast, que ratifica que se prevé una mejora en las expectativas entre los inversores a partir del cambio de gobierno, por lo que la inversión podría presentar una importante modificación entre este año y el próximo. El consenso de los analistas indica que la inflación real será del 30,3% este año -el doble del 15,6% proyectado por el Gobierno en el presupuesto- y del 30,4% en 2016. Sin embargo, para este año algunos estiran este número. El banco Nomura calculó que llegará a 42% este año y a 40% el próximo; el Citigroup, en 37 y 35%, y FIEL, en 29,9 y 41,2%. En cambio, LCG, la consultora de Martín Lousteau, proyectó una suba de los precios de 26,5 y de 25,5%; HSBC, de 27,7 y 22%, y el Deutsche Bank, de 27,3 y 21,3%. Las consultoras y bancos consultados creen que el Gobierno ubicará la inflación en 20% este año y que el próximo subiría a 24,9%, según los dudosos números del Indec. En el caso del crecimiento económico, los analistas creen que el Gobierno reportará este año una recesión leve (de -0,2%), aunque prevén que en realidad la caída llegue al 1,2 por ciento. Los pronósticos de PBI no oficial más pesimista para este año corresponden al estudio Espert & Asociados con -3,4%; Nomura, con -3%, y el Citi, con -2,5%, mientras que los más optimistas son los del estudio Bein, con una expectativa de crecimiento de 1,1%, y Capital Economics, con 1%, seguidos por Elypsis y el banco brasileño BTG Pactual, con 0%. Para el próximo año, el consenso marca un alza promedio de 2,1%, aunque FIEL cree que apenas alcanzará 0,3%, y Orlando Ferreres y Asociados, 0,4%. Mientras tanto, en la otra punta de la tabla se ubicaron Elypsis, con 4%; BTG Pactual, con 3,7%; JP Morgan, con 3,5%, y HSBC, con 3 por ciento. El Gobierno prevé que este año haya un crecimiento de 2,8% en el PBI, mientras que para el FMI crecería 0,5%, y para la Cepal, 1 por ciento. La lectura no es mucho más favorable para el caso de la inversión, ya que los consultados esperan que retroceda 2,7% (frente al aumento de 2,9% previsto por el Gobierno en el presupuesto), aunque algunos pronósticos son bastante más extremos, ya que UBS calculó un derrape de -11%, Nomura de -8 por ciento y HSBC de -7,9%. Para el próximo esperan un fuerte salto: 6,2%, aunque para Santander sería de 12,3%; para Orlando Ferreres, de 12,2%, y para Bank of America y Pactual, de 12 por ciento. Sobre el consumo, creen que caería 0,5% este año, pero Nomura estiró el descenso a -3,5%, y Ferreres, a -3,4%. Para el Credit Suisse, en cambio, crecería 2%. Respecto del año próximo, consideran que subiría 1,7%, pero Pactual calculó 6%, mientras que el Credit y el Deutsche lo ubicaron en 4 por ciento. En cuanto a la industria, el número de consenso es de -0,5% para este año, pero para Analytica caería hasta 2%; para HSBC, -1,8%, y para Oxford Economics, -1,7%. Respecto de 2016, prevén que el sector crecería 2,9%, aunque Santander estimó una suba de 4,9%; Oxford Economics, de 3,6%, y The Economist Intelligence Unit, de 3,5%. Y si bien el ministro de Economía, Kicillof suele descalificar los pronósticos privados, el Gobierno ha errado más si se comparan las definiciones del presupuesto con lo que ha ocurrido en los hechos en los últimos años. Los desafíosEn este contexto, el último informe mensual del estudio Bein se ocupa del desafío que tiene por delante la economía: la recuperación del crecimiento y las dificultades que ofrecen los caminos elegidos por el Gobierno para buscar la reactivación. "Una vez que la economía arrimó al cierre de las cuentas externas y empezó a operar la restricción externa, ninguna de las estrategias mencionadas (consumo, déficit, deuda) resulta sostenible a mediano plazo y los costos empiezan a aparecer", indicó. La consultora advirtió que "el cambio en la estrategia de financiamiento del sector público desde un BCRA que desde 2010 entregaba reservas y emitía pesos hacia un Banco Central que desde hace un año empezó a tomar deuda en el mercado (Letras y Notas, swap con China, freno de pagos de importaciones, por casi 10% del Producto) funciona en los hechos como una financiación de corto plazo al aumento del consumo, no como estrategia sostenible de mediano plazo".. |