En la Salada vienen mal las ventas pre-invernales ya que, al no aparecer el frío, las compras de abrigo brillan por su ausencia, lo que está afectando el negocio, pues todo es mercadería importada que se paga en dólar blue. Por eso, hubo menos demanda por el billete, y gracias al factor climático no pasó la barrera de los $ 13.
Ayer, tras tocar $ 12,75, cerró a $ 12,70, lo que implicó una suba de 4 centavos frente a la jornada previa.
Según CAME, la venta ilegal en marzo ascendió a $ 3638 millones (casi u$s 300 millones a dólar blue), el doble que el año pasado. Los puestos fijos en las 565 Saladitas realizaron ventas mensuales por $ 2563 millones, mientras que los manteros de 439 ciudades relevadas por CAME vendieron $ 1074 millones.
En el mercado señalan que más de un tercio de estas ventas corresponde a ropa estacional que llega desde el exterior y se paga en dólar billete que no se consigue, precisamente, en el mercado libre y único de cambios (MULC).
La rotación de mercadería en las Saladas y Saladitas pasó de 18 a 30 días por el sobrestock de ropa invernal: "Es un mayo de un clima con altas temperaturas, y eso posterga la recompra de mercadería, ya que hay mucho sobrestock de ropa invernal", revelan los cueveros.
Siempre en mayo hay una previa invernal que hace a la gente comprar ropa previo invierno, y eso no está sucediendo, lo que quitó facturación para la recompra de stock de camperas, buzos, chalecos, gorros y bufandas. En rigor, advierten que las camperas y chalecos de marca falsificados importados de China a la zona franca de Chile que luego a la Argentina, cuesta caro, ya que se trata de indumentaria de un precio alto. A modo de comparación, equivale a traer diez unidades de verano.
De hecho, calculan que en toda la plaza invernal habría unos u$s 100 millones extras durante mayo y junio de demanda de ropa. Pero al venir tan floja la demanda, esos u$s 100 millones extras al año pasado están entrando muy despacio por la baja intensidad de rotación, producto de esta primavera otoñal.
Por ejemplo, cuentan que las calzas de invierno femeninas están pasadísimas de stock, lo cual generó que muchos negocios mayoristas se paralizaran en mayo esperando que los clientes vendan, facturen y pidan stock, lo que llevó a postergar compras en blue.
De todas formas, hay un dato a tener en cuenta: el lunes es feriado y el martes y miércoles hay paro bancario, por lo cual estiman que habrá alrededor de u$s 30 millones menos de dólar ahorro que se quitarán a la plaza blue por parte de los purecistas, como denominan en la jerga a los adeptos a la bicicleta financiera de comprar en el oficial y revender en el informal, que ya se ha convertido en un verdadero deporte nacional en la City porteña.
Según cuentan en las cuevas, la demanda puntual de las Saladitas son el grueso de la demanda hasta julio (luego cae mucho la demanda esperando el recambio). Ante la demora por las altas temperaturas en esta época del año, aseguran las fuentes consultadas que es muy probable que el comerciante mayorista salga atolondrado a demandar mercadería en junio o julio como si fuera mayo (salvo que nunca llegue el frío del invierno), lo que provocará un salto en la cotización del dólar informal, ya que todo viene por comex blue.
Lo cierto es que los fenómenos climáticos afectan tanto la oferta de divisas en el sector formal como la demanda en el informal. Por ejemplo, cuando se produce una inundación o una sequía, genera una postergación de la siembra, lo que provoca que la oferta divisas, en lugar de ingresar a finales de marzo lo haga un mes después, como sucedió en 2009 y en 2012.

