Sucede que la mayoría de los compradores del "ahorro" ganan más de $
15.000 mensuales y el recargo del 20% lo descuentan por ganancias, por lo que
terminan pagando un dólar de $ 9. En cuanto al dólar Bolsa, los bonos
del Estado nacional más negociados para hacerse de billetes son el Boden 15 (u$s
1,3 millón en promedio), el Bonar X (u$s 900.000) y Bonar 24 (u$s 700.000),
mientras el año pasado movían el doble. En el mercado hay una verdad
de perogrullo: cuando el Bonar X y el 24 tienen mejor precio que el Boden 15 es
porque Anses interviene con operaciones pactadas. O hay un bloque de renta de
algún bono pactado entrando y grande, de una o dos gambas (u$s 100.000 o u$s
200.000).
"Si querés comprar u$s 10.000 a $ 11,50 en el Bonar 24 te cuesta muchisimo, las puntas se abren. Pero de repente ves que uno lo logra y en volumen, eso es porque existe un pacto entre ambos", confiesan en las mesas. Pero no es un mercado de ahorristas y empresas. Los clientes van de deudores en dólares hasta quien debe hacer una operación inmobiliaria completamente en blanco, inclusive los dólares, y se hace por MEP. Sostienen las fuentes que el FGS de la Anses siguió de cerca la cotización del Bonar 24 durante mayo.
A veces, cuando las paridades se van "muy abajo", los brokers
compran para obtener ganancia de arbitraje: hacen una diferencia de 4 o 5% en
dólares y venden, sin necesidad de convertir el bono a pesos, siempre en versión
D.
Una curiosidad de este mercado es que se fue armando una curva paralela a
la externa de la TIR de bonos dolarizados: los MEP tienen curva normal y en el
exterior tienen una invertida. La diferencia de brecha es enorme: 11% de TIR del
Boden exterior contra 5% local. Es porque en el MEP sobran dólares que faltan
para giros al exterior. Hay mucho tenedor de renta que, al cobrar en abril los
Bonar y Boden, prefirieron reinvertirlos, y para eso demandaron la lámina en
dólares contra billete de la renta. Como no hay gran demanda de billete en MEP,
sube la lámina y baja el dólar Bolsa.
Esto es la consecuencia de haber sacado a las empresas del MEP,
impidiendo la deducción de ganancia por pérdida del activo (los títulos se
valúan a oficial en el balance) y el pseudocontrol que hay en el Boden en pesos.
"Apenas lo llevás al exterior no hay demanda de bonos, por eso la TIR
es el doble. En definitiva, el MEP es una forma de comprar dólares que tienen un
chip de control y carecen de elasticidad. Si los vendés en blue es peor que
vender los dólares ahorro, porque se deduce que viene de ahorro y no de
ingresos. El año pasado algunas concesionarias de autos importados hacían la
bicicleta financiera comprando MEP y vendiendo en el blue y "terminaron mal",
confiesan en la City.
El panorama cambió por completo: antes había empresas, importadores y
plazosfijeros, que ahora no están más.
En la City, hasta hay algunos que
llegan a sostener que hoy el negocio no es tener dólar Bolsa, sino el bono en
pesos que ajusta. El MEP nació para giros al exterior (cuando se permitía), y
para tener recupero fiscales (cuando se contabilizaba como pérdida de
diferencial de cambio). Al desaparecer estas dos variables, dejó de ser negocio.

