El euro no fue capaz de mantenerse por encima de la cota de 1,36 dólares, lejos de sus máximos intradía, que coincidieron con nuevos registros históricos después de que las cifras de confianza del consumidor de EEUU fueron muy superiores a las que esperaba el mercado. Hasta entonces, el dólar volvió a mostrar los acostumbrados síntomas de debilidad ante el convencimiento de los inversores de que los bancos centrales no actuarán para evitar la volatilidad en el mercado de divisas. La moneda única volvió a establecer un nuevo máximo histórico, en 1,3645 dólares, en una sesión muy parecida a la de ayer hasta que se conocieron los citados datos en EEUU. Mientras, ni siquiera las pobres cifras de confianza del consumidor en Italia, que se redujeron hasta sus cotas más bajas de los últimos nueve meses, impedían al mercado seguir apostando por la compra de dólares.
Los expertos consideran que la Administración Bush no tiene la más mínima intención de intervenir y que el dólar debe debilitarse aún más para favorecer la financiación de los elevados déficits que refleja la primera economía mundial. De hecho, cada vez son más los expertos que sitúan su precio objetivo para el euro en 1,40 dólares. También parece claro que el Banco Central Europeo (BCE) no está dispuesto por el momento a intervenir en el mercado de divisas ni tampoco reducir los tipos de interés en la zona euro, cuestión que ni se planteó el consejo de Gobierno del organismo emisor en su última reunión, según declaró su presidente, Jean Claude Trichet.
La tendencia cambió cuando se conocieron los datos de confianza del consumidor en EEUU facilitados por el prestigioso Conference Board. Frente a las previsiones de los analistas, que esperaban un descenso del índice hasta cotas cercanas a 90, el indicador se disparó y se fue hasta 102,3, su punto más alto de los últimos cinco meses. El dólar reaccionó de forma clara y se situó por debajo de la cota de 1,36 dólares, aunque los expertos consideran que este repunte del billete verde no perdurará excesivamente en el tiempo sino que se trata de una respuesta inmediata del mercado a un dato que ha sorprendido por su bonanza.
El dólar se apuntaba un avance del 0,3% frente al euro, cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas. El billete verde también recuperaba terreno frente al yen tras la publicación del índice del Conference Board, aunque la divisa japonesa aún se situaba cerca de la cota de 103 unidades por dólar