Y un día, el dólar oficial tocó los $ 9,00. La mesa de dinero del Banco Central realizó otra dosis homeopática de devaluación validando una suba de medio centavo, sin importar la cercanía de esta inédita barrera psicológica. La moneda argentina ha perdido de esta forma un 51,5% de su valor desde noviembre de 2013, cuando asumió la conducción actual de la cartera económica.
Mientras tanto, la autoridad monetaria logró absorber unos u$s 60 millones en el mercado de cambios, aliviada por la reanudación de la actividad bancaria. Pero la compra no tuvo el impacto deseado en las arcas oficiales, porque el Gobierno cursó durante la jornada un pago de u$s 683 millones para cancelar parte de sus obligaciones con el Club de París. Las reservas internacionales cerraron así con un repliegue de u$s 545 millones hasta los u$s 33.248 millones.
En los circuitos paralelos, el billete azul cotizó con una rebaja de 2 centavos, a $ 12,70, sin oscilaciones de importancia durante la rueda. Por el lado del tipo de cambio implícito, el contado con liquidación para fugar capitales del país sumó 2 centavos, a $ 11,71, al tiempo que el denominado dólar "MEP" lo hizo en 10 centavos, a $ 11,68. Además, las compras autorizadas por la AFIP totalizaron los u$s 19,9 millones tras el parate de tres días.
A su vez, fue una sesión lateral para la deuda pública: el Bonar X cedió un 0,34%, seguido por un 0,12% del Boden 2015, mientras que el Bonar 2024 sumó otro 0,15%. Se percibió asimismo un alto grado de disparidad en los bonos atados a la inflación, con un desarme del 1,42% en el Par, que contrastó con un notable aumento del 3,05% en el Discount. El tramo largo de la curva en dólares también tuvo un día negro, con descensos que alcanzaron el 1,21% en algunos casos.
En el mercado accionario, la Bolsa de Buenos Aires padeció una sesión intrascendente, ya que apenas se transaron $ 113 millones en renta variable. El panel líder anotó por lo tanto un avance del 0,43% hasta las 10.971,83 unidades, anestesiado por la mala performance de Pampa Energía (-2,04%), Aluar (-1,47%) y el Banco Galicia (-0,81%).
Sin embargo, la rueda bursátil tuvo un matiz inesperado: las acciones de Comercial del Plata treparon hasta un 15% en el amanecer de la sesión, luego de que circulara una nota en el mercado anunciando que la compañía empezaría a cotizar desde el 8 de agosto próximo en Wall Street. La misiva fue levantada incluso por algunas agencias internacionales.
Si bien la salida de los ADR se venía rumoreando en los últimos días, el holding afirmó más tarde que la mencionada nota era apócrifa. Las ganancias de COME se recortaron de esta manera al 6,50% en un santiamén, hasta que una CNV floja de reflejos anunciara a las 13.45 la suspensión de la operatoria, prácticamente unos 90 minutos después de que comenzara el derrumbe.
Pero cuando la negociación se reanudó a una hora del cierre, las acciones retomaron el envión alcista, terminando la jornada con un enérgico repunte del 11,37%. Pese a las suspicacias que rodean a la carta, los inversores apuestan a que el contenido de la misma era fidedigno.
En los mercados de referencia, se enfriaron las negociaciones de Grecia con sus acreedores, incitando un moderado ajuste en las pizarras. El selectivo S&P 500 acusó una merma del 0,13%, mientras que en los recintos europeos el desliz llegó hasta el 0,86%. Párrafo para el mercado chino, que toleró una severa toma de beneficios del 6,50%, tras subir casi un 50% en lo que va del año. |