"Países como Argentina, Turquía y República Checa recibieron una amplia cartera de renta variable y de deudas durante 2009-2013 en relación con sus reservas, lo que los hace más susceptibles a los shocks de riesgo", apuntó IIF.
Es por esto que desde la organización sostienen que, junto a Venezuela, el Líbano, Malasia y Sudáfrica, la Argentina verá una caída de las reservas o una desaceleración del ingreso de flujos de no residentes durante 2015.
Según el IIF, la Argentina pudo acceder, aunque a un costo elevado, a los mercados de deuda internacionales pese a no haber solucionado el conflicto con los holdouts. En este sentido advierte que las próximas emisiones de deuda en el mercado local corren el riesgo de sumar más acciones legales al país, que se encuentra en desacato con las cortes en Nueva York, advirtió el análisis de IIF.
"Si el próximo gobierno [Argentina] logra cerrar el frente abierto con los holdouts, el costo de financiamiento puede disminuir rápidamente, ampliando el acceso. De todos modos, la próxima administración se va a encontrar con desajustes económicos marcados y posiblemente, con el desafío de tener que corregirlos con escaso apoyo político", destacó Martin Castellano, economista senior del IIF.
Según el análisis, la entrada de capitales privados a la región repuntó un poco en los primeros meses del año, ayudado por los temores del mercado a una mayor depreciación de las monedas y los indicios de que el ajuste monetario de la Fed tome un ritmo gradual. No obstante, el ingreso de capitales en América latina descenderá este año vis-à-vis 2014 debido al inminente ajuste de la Fed y el lento crecimiento económico de la región. El informe también señala que, en términos generales, la situación podría mejorar en 2016, con un repunte de u$s 1158 billones. Sostiene que esto se daría atado a un ciclo de ajuste monetario gradual de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), un repunte en el crecimiento de los mercados emergentes y la reducción de la incertidumbre política en los distintos países que conforman estos mercados. En tanto, el flujo de dinero debería ganar fuerza en América latina el año que viene por una mejora de los fundamentos macroeconómicos de economías más grandes.

