Por Javier Blanco - Un clima que bien puede definirse como "bucólico" se instaló en la plaza local tras la alocada sesión de negocios de comienzos de la semana pasada, en la que los precios de acciones y bonos se dispararon al impulso de versiones sobre un gran acuerdo opositor que se desvanecerían con el correr de las horas... Desde entonces, y tras la corrección que sucedió al "efecto desencanto", el mercado local parece haber entrado en una zona que los operadores definían ayer, con buena cuota de ocurrencia, como de "inestable estabilidad", para dar cuenta del terreno que se transita. "La polarización entre continuismo y una alternativa pro-mercado continuará generando noticias y afectará los proyectos de inversión de corto y mediano plazo. Son muchos lo que hablan de esperar", describió el analista local Mauro Morelli. Fue en este contexto que nadie se sorprendió ayer por otro cierre neutro del Merval, en una jornada de leve recaída mundial del dólar que tal vez, en otras circunstancias, hubiera servido para inflar algo las cotizaciones de los ADRs argentinos en Nueva York y, por simple arbitraje de precios, impulsar a su vez las valuaciones locales. Nada de eso ocurrió. El principal índice de precios de la Bolsa porteña cerró con una baja de 0,13% (en día de rojos de 1,5% promedio para los ADRs), sólo atenuada por las mejoras anotadas por empresas beneficiadas por la asistencia de urgencia (unos $ 2600 millones a cuenta de una futura revisión tarifaria) que el Gobierno cedió a las distribuidoras de gas para solventar gastos e inversiones en pos de una normal prestación del servicio. También se anotaron bajas de 1% promedio los bonos en dólares, luego que Griesa multiplicara el viernes el total de la deuda en litigio.. |