Fue un feriado tácito para el mercado argentino. La huelga general de la CGT opositora exacerbó la palidez de las operaciones, que no logran huir de la incertidumbre política, cuando nos adentramos en el sprint final hasta el cierre de las listas presidenciales.
Con unos $ 73 millones negociados en el recinto bursátil -su cota más baja desde mediados de enero-, el índice Merval anotó un avance del 1,61% hasta las 11.382,01 unidades. Contó con la asistencia del barril de petróleo, que en su variante WTI dio un salto del 3,43 por ciento hasta los u$s 60,14, luego que el Departamento de Energía de EE.UU. pronosticó un precio medio de u$s 55,35 para este año.
De esta manera, los papeles de Petrobras Brasil ( 3,73%), Pampa Energía ( 2,00%) y el Banco Macro ( 1,62%) encabezaron el podio entre las acciones líderes. La petrolera YPF también consiguió un salto del 1,35% en la Bolsa porteña, tras anunciar el pago de un dividendo de $ 1,28 por acción para el próximo 28 de julio. A su vez, la compañía estatal informó que realizará una recompra de acciones por hasta $ 120 millones para compensar a sus principales ejecutivos.
En el panel general, los inversores celebraron el auxilio estatal para el segmento gasífero, agrandando su exposición en las acciones de TGS ( 6,36%), TGN ( 5,25%) y Metrogas ( 3,50%). La tendencia se repitió en el mercado neoyorquino, donde los ADR de Transportadora de Gas del Sur obtuvieron un notable avance del 4,26 por ciento. Cabe mencionar que el Gobierno dispuso en la víspera un ajuste promedio del 3% en las facturas de gas, un subsidio adicional de $ 2.590 millones para el sector, además de un aumento de hasta el 69% en las tarifas de las transportadoras.
En el caso de los mercados de referencia, Wall Street terminó la jornada con un cierre mixto: el Dow Jones acusó una merma marginal del 0,01%, mientras que el selectivo S&P500 se diferenció con un incremento del 0,04%. Sin novedades desde Grecia ni la Reserva Federal, la mira de los operadores continúa fija en el mercado laboral de la primera economía del mundo, donde las ofertas de empleo llegaron hasta su registro más alto de los últimos 14 años.
Por el lado de los recintos europeos, las pizarras están supeditadas al desenlace de la crisis griega, mientras los acreedores analizan una contrapropuesta de Alexis Tsipras. El Gobierno helénico busca acercar posturas con sus socios para lograr un acuerdo que permita desbloquear los 7.200 millones de euros pendientes en el segundo rescate financiero al país. Sin embargo, los mercados exudan pesimismo: Fráncfort bajó un 0,58%; Londres, un 0,53%; París, un 0,15%, al tiempo que la Bolsa de Madrid se alejó de la tendencia y experimentó una ligera mejora del 0,19 por ciento.
En el mercado de cambios, la mesa de dinero oficial se alzó con u$s 50 millones, aceptando otra suba de medio centavo, a $ 9,028, en el billete mayorista. Fue un gran día en materia de reservas para el Banco Central, no sólo por la intervención positiva en la franja cambiaria, sino también por el ingreso de u$s 495 millones relativos a la última emisión de la provincia de Buenos Aires. Así, las reservas internacionales crecieron unos u$s 505 millones hasta los u$s 33.790 millones.
Mientras tanto, la huelga general desoló a los circuitos informales. La ausencia de negocios mantuvo al "blue" atornillado en los $ 12,62, ratificando una brecha del 39,7 por ciento con la cotización oficial. El movimiento más brusco se dio en el dólar contado con liquidación: el tipo de cambio implícito utilizado para fugar capitales trepó unos 11 centavos, para finalizar en los $ 11,75. |