Por Javier Blanco - La plaza bursátil local tuvo ayer otra rueda de transición, caracterizada por una apatía en los negocios que los efectos secundarios del paro general no hicieron más que evidenciar, más allá de lo que pueda sugerir el cierre alcista del índice Merval. Ocurre que, aprovechando una prolongación de la pausa temporal en el proceso alcista que ensaya desde hace meses el dólar a nivel mundial, la Bolsa porteña se subió al impulso que esto dio a los precios de las commodities y monedas y riesgo emergente, en general, para cerrar el día con un avance del 1,6 por ciento. La suba fue consecuencia casi directa del impacto que la mejora del 3% promedio registrada en los precios del crudo tuvo sobre los papeles petroleros que suelen definir la suerte de su principal referencia de precios (el Merval) por la ponderación que tienen en ese índice. Es decir, si el Merval ganó 1,6% fue casi exclusivamente porque la suba del 3% del crudo favoreció una valoración del 3,7% en Petrobras y otra del 1,4% en YPF. Claro que eso es todo lo que se puede decir de la jornada local de negocios, dado que, por efecto del paro general, el volumen de negocios con acciones apenas superó los $ 73 millones, lo que exime de comentarios. La misma apatía se trasladó a los negocios con renta fija (bonos) sin discriminar monedas ni jurisdicciones. A nivel global, y gracias a la ya mencionada siesta que vuelve a dormir el dólar, la jornada dejó otra ronda de revalorización en granos, materias primas y monedas emergentes. Pero la atención del mundo bursátil y financiero está puesta en los datos por venir de la economía de Estados Unidos y la resolución que tendrá la "novela" griega.. |