Por Javier Blanco - La plaza local volvió a dejar a la vista el clima mezcla de desánimo y expectativa que la atraviesa, al mantener una tendencia a la baja, a contramano de las plazas de referencia y pese a que parecían dadas todas las condiciones para que los precios subieran con impulso externo. La descripción es abarcativa tanto del mercado de renta variable como del de renta fija (bonos), en una jornada en la que el dólar se mantuvo anestesiado mundialmente (cayó 0,6% frente a una canasta de monedas) y volvió a robustecerse el crudo, al registrar las reservas de Estados Unidos la mayor caída en 11 meses (se hundieron en 6,8 millones de barriles la semana pasada), ante un aumento en la demanda para refinación. Esto tomó por sorpresa al mercado, dado que los analistas esperaban un descenso de 1,7 millones de barriles. Así favoreció otra suba cercana a 2% en el barril de crudo liviano, que ya se ubica sobre los US$ 61. Lo llamativo fue que esta vez ni siquiera ese impulso alcanzó para darle envión al Merval, que cerró el día con una baja de 0,15%, pese a que se trata de un índice literalmente "copado" por las empresas vinculadas al negocio petróleo (explican el 60% de su conducta). Los operadores insisten en que la apatía está vinculada al compás de espera que se abrió en el mercado en momentos en que el proceso electoral enfrenta su primera zaranda. Esa lectura pareció ayer confirmada por la marcada retracción que mantuvieron los volúmenes negociados (hubo operaciones con acciones por sólo $ 91,6 millones) y la tendencia a lateralizar que exhiben los precios. También por la concentración de los negocios con bonos en los títulos en dólares de muy corto plazo, como el Boden 15 (que caduca en 4 meses), que resultó, por lejos, el más operado del día.. |