La intención es aprovechar la red de 1476 puntos de venta propios, ya que
varios se ubican en ciudades muy chicas. En rigor, hay más de 200 localidades
donde hay una sucursal del Correo pero no hay ningún banco. De hecho, ya
se realizan algunas cuestiones relacionadas al quehacer financiero, como
transferencias de dinero, pagos y cobros. "Estamos trabajando en conjunto con el
Banco Central para instalar el concepto de corresponsalía no bancaria, para
permitir que en nuestra red de sucursales se puedan realizar operaciones por
cuenta y orden del Banco Nación", adelanta Tristán.
Se podrán hacer todas las operaciones de un banco, pero con límites más
acotados: depósitos o extracciones pero con límites máximos, además de sacar un
préstamo, una tarjeta de crédito o abrir una cuenta.
En varias ciudades del
interior las filiales del Nación están desbordadas, por lo que en el Correo se
podrá tener una mejor atención. De hecho, ya están autorizados por la
Superintendencia de Seguros para empezar a comercializar los seguros del Banco
Nación, y así ir descomprimiendo el público de las sucursales del BNA.
La inversión para la puesta en valor de toda la red, montando
plantas logísticas en el interior es de $ 3000 millones. De ese total, $ 1000
millones serán para el desarrollo de software, adquisición de hardware,
más todas las cuestiones relacionadas con la seguridad bancaria, como el sistema
de alarmas y el tesoro, ya que el interior del Correo no está pensado para
funcionar como una entidad financiera. Esta inversión debe ser aprobada por los
ministerios de Planificación y de Economía.
Por lo pronto, en septiembre próximo planean llevar a cabo una prueba
piloto en 20 sucursales. Hoy el BCRA está definiendo la normativa y procesos
internos con el Banco Nación para homologar los sistemas y cuestiones técnicas a
resolver. "Es un vehículo que permitirá generar inclusión financiera en
segmentos de la población que no son sujetos de crédito de los bancos
tradicionales. Hoy ya llevamos 1 millón de préstamos de la tarjeta
Argenta. Antes, un jubilado de Lezama debía trasladarse hasta Chascomús, Dolores
o La Plata, mientras ahora puede hacerlo en una sucursal del Correo a tres
cuadras de su casa", precisa Tristán.
En rigor, en Japón el Correo se ha convertido en el banco minorista
número uno, mientras en Francia el Correo ya es el octavo banco en importancia.
El objetivo de esta gestión es llegar a 1,5 millón de personas ubicadas en zonas
donde no hay bancos. Esto mismo se hizo hace diez años en Brasil, donde el
Correo ahora tiene 10 millones de cuentas bancarias. En la Argentina el nivel de
bancarización es muy bajo comparado con otros países de la región, por eso la
premisa de darle una herramienta para acceder a los servicios financieros.

