La quinta colocación de Bonac en lo que va del año resultó exitosa en
cuanto a la cantidad de dinero de bancos e inversores institucionales que
atrajo. Se colocaron papeles con vencimiento a mayo, julio y septiembre del año
que viene que, entre todas, juntaron ayer algo más de $ 5.929 millones entre
todas.
La mayor parte de las ofertas se concentraron en los dos tramos más
cortos. El Bonac con vencimiento en mayo de 2016 ya había sido emitido el mes
pasado por algo menos de $ 3.000 millones y esta nueva colocación vino a
extenderlo en otros $ 2.276 millones. Para captar fondos frescos, el Tesoro tuvo
que ofrecer un "dulce": mientras que ayer ese bono cerró a $ 102,65, quienes lo
suscribieron en la licitación pagaron $ 102,40. Aunque la tasa nominal anual de
corte fue del 26,78%, el rendimiento real que obtendrán quienes la suscribieron
rondará el 30%.
A $ 102,65 la tasa interna de retorno de ese bono es del 29,82%. Si el se compra 25 centavos más barato tal como se ofreció en la licitación de ayer, el rendimiento es bastante mayor.
La emisión con vencimiento en julio del año debutó ayer, con una
recaudación $ 2.474 a un precio de $ 99,75 por casa $ 100 nominales más tasa
nominal del 26,90%.
Por último, el Bonac a septiembre del año próximo atrajo $ 1,178 millones
a $ 103,80 por cada $ 100 nominales y una tasa nominal anual de 27,05%. Esta
emisión también viene a ampliar una previa y el precio de colocación, en este
caso, fue más favorable para el Tesoro ya que el papel quedó a $ 102 en el
mercado. Sin embargo, ese precio es una referencia algo laxa porque el bono casi
no se opera.
"La tasa de colocación ha venido subiendo. Es una suba por cuestiones de
demanda, empezaron a ofrecer tasas más atractivas para poder atraer toda la
liquidez que necesitan", dijo Juan Manuel Pazos, analista del Estudio Broda.
"Nuestra estimación es que este año van a tener que emitir entre $ 40.000
millones y $ 60.000 millones de Bonac, porque con la emisión monetaria del Banco
Central no les va a alcanzar para cubrir el déficit público", agregó.
En un banco privado comentaban ayer que el Bonac, que paga
intereses en forma trimestral a tasa variable atada a Lebac, no es del todo
atractivo sin dulces como el que se ofrecieron ayer. "El rendimiento es
muy parecido a una Lebac y tiene desventajas, porque las letras están exentas de
requisitos de capital que tienen que alcanzar los banco, los Bonac no. Además,
las Lebac son mucho más líquidas", comentaron.
Martín Polo, analista de Analytica, alertó sobre los vencimientos que
deja el Gobierno para el próximo año. "Junto con lo que se emitió de Lebac están
dejando intereses a pagar por cerca de $ 7000 millones hasta ahora para 2016",
dijo.

