Cuando el tipo de cambio implícito acechaba los $ 12,00, el Gobierno desempolvó viejas estrategias en la franja cambiaria: en primer lugar, dinamitó posiciones en títulos públicos para acotar la enérgica remontada del dólar "MEP", una maniobra que fue complementada por otro raid de allanamientos en el corazón del microcentro porteño.
El mercado de cambios se desveló en gran medida por un típica dolarización de carteras, un clásico argentino en la antesala de todo proceso eleccionario. Es que en las próximas semanas se define el panorama en distritos importantes, como Santa Fe, Mendoza o la Ciudad de Buenos Aires, y, por lo tanto, los ahorristas denotan una lógica aversión al riesgo.
Además, la emisión monetaria sobrevuela las decisiones de inversión. La impresión de billetes crece en un ritmo cercano al 35%, empujando al dólar "cobertura" hacia los $ 14,50, con una brecha de casi el 15% con la cotización paralela. De manera que efectuando esta comparación, el "blue" se encuentra en precios de liquidación para algunos operadores.
Pero cuando el billete se arrimó el viernes a la tarde hasta los $ 12,80, unos 100 efectivos de Gendarmería aterrizaron en la City porteña. Estos operativos no tienen el efecto de antaño, en un segmento en el que la oferta se encuentra más atomizada. De todos modos, el despliegue estatal logró detener el rebote de la divisa azul, que terminó la semana financiera en los $ 12,68.
Los esfuerzos oficiales fueron fútiles en la franja implícita. A sólo 45 minutos del silbatazo final, un grupo de entidades afines al Gobierno se desprendió de lotes tanto de Bonar X como de Bonar 2024, una artimaña que no rindió sus frutos: el contado con liquidación sumó 22 centavos, hasta los $ 11,96, al tiempo que el "MEP" lo hizo en 10 centavos, hasta los $ 11,81.
Por su parte, se aclaró el horizonte en el recinto mayorista. La mesa de dinero del Banco Central se alzó con u$s 100 millones en la sesión, cerrando una de sus mejores semanas en lo que llevamos de 2015, con una intervención positiva de u$s 440 millones. Sin embargo, el organismo debió cursar un monto similar para el pago de energía, dejando las reservas estables en los 33.805 millones de dólares.
En el caso de la renta fija, todo pasó por los bonos en dólares. Con una ganancia del 0,73% en el Bonar X, una del 0,67% en el Boden 2015 y una del 0,56% en el Bonar 2024, las emisiones más líquidas de la Bolsa porteña pudieron revertir la tendencia anual y ahora acumulan una diferencia en torno al 4% en el acumulado de 2015. A su vez, la bonanza se trasladó hacia las series del canje, que anotaron un repunte de hasta el 1% en la rueda del viernes.
Mientras tanto, las acciones líderes no levantan vuelo. Terminaron estancadas en las 11.364,05 unidades por segunda jornada consecutiva, acarreando un pobre volumen de $ 76 millones, su quinta sesión por debajo de los $ 100 millones. Lo mejor llegó por el lado de los papeles de Banco Francés ( 2,83%), Tenaris ( 1,62%) y Edenor ( 1,38%), en tanto que, por el contrario, fue una jornada adversa para Siderar (-2,38%), Banco Galicia (-1,77%) y Aluar (-1,10%).
En los mercados de referencia, se extendió la tragedia griega: sin desenlace a la vista, los inversores perdieron la paciencia, provocando una caída de hasta el 1,41% en los recintos europeos y otra del 0,70 por ciento en Wall St. Esta semana se reúne la cúpula de la Fed, aunque no se esperan decisiones con respecto a las tasas. Por lo pronto, tiembla el mundo emergente, que según la consultora EPFR Global, viene padeciendo la salida de capitales más empinada desde la crisis de 2008. |