Los inversores argentinos dieron otro paso hacia la dolarización de sus carteras, en una jornada alcista para todas las cotizaciones de la divisa norteamericana. Se procura minimizar el riesgo adquirido hasta el cierre de las listas presidenciales; es decir, retornó la alergia de los operadores por los instrumentos nominados en moneda local.
Ni el despliegue estatal en el microcentro porteño pudo aplacar la remontada del "blue": el billete anotó un avance de 15 centavos hasta los $ 12,85, su cota más alta en casi tres meses, convalidando además una brecha del 41,9% con la franja oficial. Es cierto que la liquidez por el momento no acompaña al precio, pero este súbito desvelo es una muestra clara de la creciente esterilidad de los operativos en el segmento.
En el mercado de cambios, el BCRA logró una intervención positiva de u$s 20 millones, sujetando la cotización mayorista en los $ 9,048. No sólo mejoró el caudal de dólares proveniente de las cerealeras, sino que también fue una buena sesión para la soja en Chicago. La oleaginosa registró una mejora del 2,11%, hasta los u$s 351,83, alejándose de sus mínimos en cinco años.
Por el lado de los tipos de cambios implícitos, el contado con liquidación para fugar capitales quebró la barrera psicológica de los $ 12, mediante un salto de 21 centavos hasta los $ 12,07, mientras que el "MEP" lo hizo en 9 centavos hasta los $ 11,95. Si bien entidades cercanas al Gobierno intentaron enfriar la plaza, la voracidad inversora pudo más.
Cuando restaban tres horas para la interrupción de las operaciones, se divisó un extensivo desarme de posiciones focalizado en el Boden 2015, el Bonar X y el Bonar 2024. De todos modos, el mercado financiero absorbió las ventas oficiales casi en un santiamén, admitiendo una recuperación en la banda del 0,75%-1,00% para estas emisiones soberanas.
Otra de las alternativas para adquirir divisas es elevar la exposición en el bono Discount, que acredita el próximo 30 de junio una renta en dólares del 5,80%. La variante bajo legislación argentina logró un repunte del 0,89%, mientras que su semejante bajo jurisdicción neoyorquina lo hizo en un 0,94%. También entre las series del canje de deuda, se destacó una notable suba del 2,21% en el Global 2017.
En el caso de los bonos indexados, tanto los precios como el volumen apuntan hacia abajo, luego de que el INDEC informara para mayo una inflación del 1%. El tramo largo de la curva se llevó la peor parte: el Discount acusó una merma del 2,03%, al tiempo que el Par lo hizo en un 1,84%. Mientras tanto, el Bocon Pr 13 padeció un tibio ajuste del 0,45%, en una jornada donde acarreó descomunales negocios por $ 32,8 millones en el mercado bursátil.
Por ejemplo, este humilde bono posdefault triplicó las operaciones de algunos de los pesos pesados de la Bolsa porteña, como Tenaris o el Banco Galicia. Ayer fue un día agridulce para la renta variable: el índice Merval logró un avance del 1,08% hasta las 11.343,79 unidades, levantado casi exclusivamente por las acciones de Petrobras (4,73%). Se transaron apenas $ 108 millones en papeles privados.
Pero si miramos hacia Wall Street, el panorama dista de ser alentador. Los ADR argentinos cosecharon una pérdida promedio cercana al 1,50%, encabezada por los papeles de Banco Macro (-2,83%), YPF (-2,43%) y Pampa Energía (-2,23%).
Es más, las acciones nacionales gambetearon el avance en el selectivo S&P 500: el índice más seguido de la plaza estadounidense trepó un 0,57%, mientras la reunión de política monetaria de la Fed relega la crisis griega a un segundo plano. |