Cada martes el BCRA emite letras y notas que coloca a los bancos a cambio
de los depósitos que estos últimos no logran destinar a créditos u otras
colocaciones más rentables. Las licitaciones tienen efecto sobre la base
monetaria: cuando el monto adjudicado supera el valor de los vencimientos de
letras emitidas en el pasado y sus rendimientos la masa monetaria se reduce y se
dice que se "aspiraron" pesos; cuando el monto adjudicado es menor a los
vencimientos la masa monetaria se expande.
Ayer vencían $ 7.102 millones más rendimientos, los bancos acercaron
ofertas por $ 18.950 millones de los que decidió adjudicar $ 11.778 millones. El
resultado fue una contracción de la masa monetaria por $ 3.003 millones que se
suman a los $ 27.232 millones ya esterilizados en lo que va del año hasta el 5
de junio, último dato oficial.
La aspiradora de pesos del BCRA, que el año
pasado sacó más de $ 94.000 millones del mercado y ayudó a que la base monetaria
creciera 22% en todo 2014 (por debajo de cálculos privados de inflación que
rozaron el 39%), funciona mucho menos en 2015. En los primeros seis meses del
año pasado había esterilizado casi $ 57.000 millones.
Por ello, mucho más notable que el monto esterilizado fue el monto que el
BCRA decidió no tomar. Primero, limitó el monto nominal licitado en los dos
plazos más cortos a $ 500 millones, cuando habitualmente licita hasta $ 5.000
millones en cada plazo. Ese monto, según explicaron en bancos, funciona como una
indicación del ente regulador, no como un techo a la cantidad de dinero que
tomará. Pero ayer funcionó de esa manera: a 98 y 114 días se colocaron $ 1000
millones divididos en partes iguales.
En el siguiente plazo, los 147 días, el BCRA directamente no aceptó ni
uno solo de los pesos que le ofrecieron. El grueso quedó en los dos plazos más
largos, 196 y 252 días, que son los que pagan tasas más altas y hacia los que
Vanoli quiere dirigir la mayor parte del dinero.
Para plazos mayores hasta hace poco se licitaban siete plazos, hoy son
menos está el Bono del Tesoro Nacional (Bonac), a 12 y hasta a 18 meses, entre
otros plazos. El papel, que ya recaudó cerca de $ 26.000 millones, es usado por
el ministro de Economía Axel Kicillof para cubrir la diferencia entre ingresos y
gastos del sector público sin usar emisión monetaria. Pero al competir con las
Lebac del BCRA, de todas formas, genera que la expansión monetaria se acelere
por encima de una inflación en el 27% interanual que mide el IPC-CABA.

