La salida del default: a dos semanas del inicio de la operación La comisión de valores aprobó la oferta para lanzar la reestructuración de la deuda El ente regulador aclaró que esto no significa que los bonistas adherirán al plan Las asociaciones de ahorristas italianos insisten en rechazar la propuesta Amenazan con presiones ante el FMI
ROMA.- Después de la Securities and Exchange Commission (SEC) norteamericana, la Comisión Nacional de Sociedades y Bolsa (Consob), su equivalente italiana, dio ayer vía libre a la publicación del prospecto que guiará la realización del canje para la reestructuración de la deuda argentina.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, dijo ayer que con la aceptación de la Consob para la propuesta argentina "están dadas las condiciones" para avanzar en el proceso de reestructuración de la deuda en default, ya que sólo restan cuestiones estrictamente técnicas. "Hoy se dio la aprobación de la Consob para el lanzamiento de la oferta, el lunes pasado ya había salido la aprobación final de Estados Unidos y por supuesto Buenos Aires está habilitada, de manera que ya están dadas las condiciones para ir adelante con el proceso de reestructuración", indicó el ministro desde su descanso en Cariló, provincia de Buenos Aires, a Radio Continental.
En Roma, la Consob confirmó la aprobación. Una fuente del organismo aclaró que esta luz verde no significa que los más de 400.000 bonistas italianos se adherirán al plan, sino que "técnicamente" el canje puede proceder. La comisión de valores italiana, que también dijo que no existen impedimentos para la publicación del prospecto para la reestructuración de la deuda, pidió al gobierno argentino publicar en los dos principales diarios de la península una serie de advertencias que pongan en evidencia los puntos críticos de la oferta, según trascendió.
Nicola Stock, presidente de la Task Force Argentina (TFA) y copresidente del Comité Global de Bonistas de la Argentina (GCAB, según sus siglas en inglés), hizo saber que, más allá de la aprobación de la SEC primero, y la Consob después, considera "inaceptable" la propuesta argentina.
"La propuesta penaliza a los inversores privados y, por lo tanto, es absolutamente inaceptable. Buenos Aires tiene posibilidades financieras como para mejorar la oferta, que al momento no tiene ninguna esperanza de obtener luz verde de parte de los pequeños ahorristas", dijo Stock, que les envió una carta de dos páginas a los bonistas damnificados para que no adhieran al canje. "La aprobación formal de la SEC y de la Consob no nos toma de sorpresa porque tiene que ver con los aspectos técnicos, y no con una evaluación de la propuesta en sí", agregó.
Más allá de las diferencias que mantiene con Stock, Mauro Sandri, del Comitato Creditori Argentina, reaccionó en forma parecida. "La aprobación por parte de la comisión italiana era un acto administrativo descontado, que esperábamos", dijo a LA NACION este abogado, que representa a unos 1500 ahorristas que le están haciendo juicios al Estado argentino, a los bancos italianos y a la misma Consob, por haber autorizado trece emisiones de títulos argentinos en este país.
Sandri adelantó que si la Consob no reglamentó el tratamiento que tendrán los tenedores que no adhieran al canje, o el de los bonistas que recurrieron a la Justicia, impugnará el prospecto por "nulidad absoluta".
"En Italia la aceptación no superará el 15 por ciento, y los ahorristas no aceptarán seguramente la oferta argentina", vaticinó, y reiteró que considera "suicida el modo de resolver el problema de la Argentina, país al que nunca más nadie en Europa le comprará un título de deuda".
Con casi medio millón de personas damnificadas -la mayoría jubilados que perdieron los ahorros de toda una vida de trabajo-, Italia es uno de los países más afectados por el default argentino, que en los últimos años hizo que las relaciones entre los dos países -por tradición "fraternales"- se deterioraran seriamente, tal como suelen reconocer diplomáticos de las dos cancillerías.
Presión al FMI
Al respecto, Sandri acusó al gobierno italiano de hacer "un obstruccionismo de fachada, ya que pese a decir que es inaceptable una quita del 75 por ciento, está del lado del gobierno argentino, al que respalda tanto en el plano político como en el judicial". Hace un mes, un juez de Brescia decidió suspender un bloqueo de fondos argentinos, en una audiencia en la que se presentaron abogados de la Farnesina (la cancillería italiana) que respaldaron a la Argentina, que al tutelar el principio de derecho internacional que indica que las cuentas bancarias de un Estado extranjero no se tocan en Italia.
Hace diez días, Stock comenzó una campaña para convencer a los bonistas italianos de que no adhieran al canje. "El PBI argentino crece un 8 por ciento anual, los ingresos fiscales aumentaron un 28 por ciento, lo que significa que el país puede destinar más recursos al plan de reestructuración", dijo Stock a diarios italianos. "Nuestra paciencia tiene un límite, y este límite está por ser alcanzado", agregó, y amenazó con más presiones en el seno del Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Hemos obligado a la Argentina a mejorar la oferta en un 9% en 2003, podemos hacerlo también con ésta", consideró Stock, que destacó que el arma para ello sería la amenaza por parte del FMI de no retomar el programa de refinanciación a la Argentina por US$ 15.000 millones, si el Gobierno no decide negociar con los ahorristas.
"No es casual que el presidente Néstor Kirchner esté tentado de repagar toda la deuda al FMI con las reservas, para así quitarle al Fondo este instrumento de presión", subrayó Stock, que consideró que 2005 será un año decisivo para las tratativas.
Por Elisabetta Piqué Corresponsal en Italia
Estado de situación
Lavagna El prospecto de la oferta ya está aprobado en los principales mercados: Estados Unidos, Italia y la Argentina. También consintió Luxemburgo. Aún resta que la propuesta sea aprobada en Alemania y Japón. El trámite es un requisito necesario para que los nuevos bonos que emita la Argentina, y que serán canjeados por los papeles en default, puedan cotizar en estos mercados. El 12 de enero, el Gobierno presentará la oferta en la Bolsa de Buenos Aires. Un día después, dos equipos del ministerio partirán al exterior para dialogar con bonistas. Guillermo Nielsen irá a EE.UU. y Europa. Sebastián Palla y Leonardo Madcur estarán en Europa y llegarán a Japón. El 14 de enero, el Gobierno lanzaría el canje. Cinco días antes, iniciará una campaña publicitaria para responder a los bonistas.
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