Por Jorge Oviedo - Lejos de querer dar una señal de disciplina fiscal, el Gobierno encara el último tramo hacia las elecciones acelerando el gasto y haciendo crecer el rojo fiscal que heredará el sucesor, ya que los ingresos comenzaron a crecer a menor ritmo. Un informe de ejecución de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) mostró que en marzo los gastos primarios, antes del pago de intereses, crecieron 44,1%, lo que marcó una aceleración, ya que en el promedio en los meses anteriores no superaba el 42%. El trabajo destaca especialmente las transferencias directas para gastos corrientes y de capital a provincias, con subas que en algunos casos superan el 85% y permiten una discrecionalidad que no hay en las transferencias automáticas. Sólo en marzo las transferencias de capital a provincias crecieron 75,3% respecto del mismo mes del año anterior. Entre las transferencias corrientes destacaron en marzo las destinadas a universidades, que aumentaron 39,6%, mientras que para las provincias fue de 54,1%. El gasto en salarios se acrecentó 37,4%, muy por encima de la pauta de incremento salarial para los privados, pero parece ser sólo la confirmación de una tendencia. La ASAP detecta que entre marzo de 2014 y 2015 el alza fue del 41,1%, muy por encima de las mediciones oficiales de inflación. Con todo, los ingresos ya no ayudan tanto y la ASAP encontró que los recursos totales aumentaron sólo 13,2% en marzo. El estudio también destaca el aparente cambio de tendencia de las contribuciones a la seguridad social, que aumentaban su peso en los ingresos totales y han comenzado a disminuirlo, tal vez un efecto no deseado de la contención salarial que reclama el Gobierno. Una leve ayuda llegó de la baja de los precios internacionales del petróleo, ya que el estudio advierte que se redujeron las velocidades de aumento de los gastos a Cammesa y Enarsa para la importación de energía.. |