El Ministerio de Economía obtuvo ayer financiamiento por $ 5.103 millones a través de la colocación en el mercado de una nueva emisión de Bonos del Tesoro Nacional (Bonac) con vencimiento en 2016. La cartera que conduce Axel Kicillof tenía previsto originalmente tomar $ 3.000 millones, pero recibió ofertas por más de 7.932 millones y, por esto amplió la operación y aceptó tomar $ 5.103 millones.
En la licitación se adjudicaron 2.323,2 millones para el Bonac con vencimiento en mayo de 2016, a los que se sumaron otros 1.854,6 millones para el título con vencimiento en julio de ese mismo año, y otros 925,6 millones de pesos para el bono con vencimiento en septiembre de 2016.
Para el Bonac mayo 2016 el precio de corte fue de 103,2 pesos; para el de julio fue de 100,5 pesos y para el de septiembre 104,9 pesos, por cada lámina de 100 pesos.
De esta manera, la tasa a abonar por parte del Estado por la colocación de estos títulos fue del 26,78% para el vencimiento a mayo, del 26,93% para la de julio, y del 27,03% para la de septiembre, similares a las que había tenido que pagar el mes pasado cuando colocó casi 6.000 millones de pesos.
A través de las seis licitaciones llevadas a cabo hasta el momento, el Gobierno captó alrededor de $ 29.500 millones con la colocación de estos Bonac. Pero a esto hay que sumar, además, el endeudamiento en dólares que contrajo simultáneamente, mediante la emisión del Bonar 2024 por u$s 1.415 millones, y el que asumió el Banco Central -para fortalecer las reservas y poder sostener el déficit fiscal- a través del swap de monedas con China, por otros u$s 2.480 millones (en yuanes).
La Secretaría de Finanzas, que preside Pablo López, trata de activar la licitación de bonos cada 15 días en la medida en que percibe que encuentra demanda de parte del mercado. En el sistema financiero ven que hay buenos niveles de liquidez como para que ésta se concrete, pero a tasas más altas. Para lograrlo, el Ejecutivo suele recurrir a algunos mecanismos: en primer lugar, pide a Alejandro Vanoli que en su licitación de deuda de los martes no incluya Letras a más de un año, para que los bancos puedan participar en la licitación de estos bonos del Tesoro; y en segundo lugar, realiza llamados a bancos del sistema para que participen al menos simbólicamente. A veces, incluso, pide que realicen ofertas "testimoniales", a precios bajos, que luego rechazará. El plan: mostrar que la demanda supera ampliamente lo ofertado.
En un comunicado difundido el último viernes, el Palacio de Hacienda volvió a fundamentar la colocación en el mercado local "debido a la fuerte demanda registrada en las licitaciones anteriores"; y reiteró que contribuye "al desarrollo de una curva de referencia para las emisiones en pesos en el mercado local y favorecen la diversificación del financiamiento". |