Por Javier Blanco - La zona gris que, desde hace largos meses, transita la economía local, con tasas generales de actividad amesetadas, pero con algunos sectores y economías regionales en continuada recesión, dejó su huella sobre la cadena de pagos que, en el primer cuatrimestre del año, mostró un nivel de impagos que no exhibía desde la crisis de 2002. El dato lo destacó un informe del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea. En base a las estadísticas del Banco Central (BCRA) detectó que entre enero y abril de este año, los cheques rechazados alcanzaron el 2,7% de los montos compensados en el sistema nacional de pagos. "Este guarismo implica un alza respecto del promedio del 2% observado en los primeros cuatrimestres que van de 2010 a 2014 y un salto más que importante respecto de la media de 1,58% que mostró este indicador entre 2003 y 2010, en una serie de la que se extrae 2009 por el impacto que la crisis internacional tuvo sobre la economía local ese año", explicó Joaquín Berro Madero, el economista autor del informe que alerta sobre el deterioro. El relevamiento deja otro dato que confirma la "zona de estrés" en que ingresó la cadena de pagos: los montos compensados, es decir, los documentos que resultan pagos, pero fuera del término inicialmente fijado como vencimiento, "crecen al 20% interanual, es decir, se están expandiendo por debajo del ritmo de la inflación, mientras los montos rechazados lo hacen el 58%". Esto quiere decir que el nivel de deuda que permaneció impaga estuvo en franco crecimiento durante el primer cuatrimestre del año. "La brecha abierta entre los documentos compensados y los rechazados, que empezó a abrirse a mediados de 2011, alcanzó en abril un nuevo máximo", observa Berro Madero. El fenómeno tiene su origen en la merma que registró la actividad económica en los últimos años, cuando el achique recayó sobre el sector privado, con la industria como una de las principales víctimas. Pero, en especial, con los problemas que enfrentan a diario las economías regionales, particularmente afectadas por la pérdida de competitividad que sufren por la combinación de un tipo de cambio atrasado que se rezagó aún más por la recarga impositiva que se aplica a casi todas las ventas al exterior y el atraso en el que suele caer el Gobierno a la hora de pagarles los reintegros a los exportadores. Los problemas que afectan a la cadena de pagos tienen a las pequeñas y medianas empresas (pymes) como principales perjudicadas, dado que no sólo son activas emisoras de cheques, sino que, muchas veces, descargan ese instrumento en bancos o en la Bolsa para hacerse de liquidez. Y un escenario de pagos en el que ganó lugar la incertidumbre ayuda a encarecer esa operatoria. No en vano, la tasa promedio ponderada a la que se negociaron en la Bolsa porteña los cheques patrocinados durante mayo subió otros 8 puntos básicos para ubicarse en el 37% nominal anual, "uno de los niveles más elevados en términos históricos", señaló el último reporte sobre negociación de cheques de pago diferido del Instituto Argentino de Mercado de Capitales. 20%En alza Es la suba de los montos compensados fuera de término; los rechazados, 58%. |