En plena paritaria, los laboratorios finalmente consiguieron que la Secretaría de Comercio les apruebe el aumento de precios que esperaban hace meses. A partir del 6 de julio, según acordaron, la industria podrá retocar al alza en un 3% los valores de los remedios. En una reunión que mantuvieron anteayer con el secretario Augusto Costa, los laboratorios además consensuaron volver a sentarse a negociar en agosto. En lo que va del año, la industria había tenido un aumento de 3% en febrero pasado -que en el sector argumentan que fue compensatorio de 2014- y de otro 2% en mayo. Con la nueva recomposición de precios, desde el Gobierno esperan poder destrabar la paritaria de las droguerías -las encargadas de distribuir los remedios de los laboratorios en las farmacias- con el sindicato de Sanidad. El convenio de las droguerías con los empleados de Sanidad venció en abril pasado, y desde entonces se encuentran en una ardua negociación, ya que mientras el sindicato que conduce Héctor Daer exige una recomposición salarial que en la práctica llegaría a 33%, desde las empresas aseveraban que estaban más cerca de poder convalidar una mejora de 27 por ciento. Tras algunas medidas de fuerza que complicaron la distribución de medicamentos en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires la semana pasada, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria para el sector hasta el martes próximo. "Mañana [por hoy] tendremos reunión interna para estudiar la situación a partir de los nuevos precios, pero no vamos a llegar seguramente a lo que pretende el sindicato", dijo ayer a LA NACION Darío Díaz, apoderado de la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM). "Son cinco puntos de diferencia que nos separan. Si bien esto [por la suba de precios] es un aliciente, no es una solución de fondo. Si tomamos abril del año pasado y el de este año, los precios aumentaron 15 por ciento y nos están pidiendo aumentos de 33 por ciento", subrayó Díaz. Las droguerías tienen un margen atado al precio final de los remedios. En la industria, no obstante, esperan que los distribuidores alcancen un acuerdo con el gremio antes del martes, cuando vence la conciliación obligatoria. Para los laboratorios, el convenio que firmen las droguerías es clave, ya que sirve luego de referencia para la negociación que llevarán a cabo con el mismo sindicato. El convenio entre los laboratorios y el gremio venció en mayo pasado y las conversaciones entre los representantes de la industria y el sindicato comenzaron en los últimos días. Para el Gobierno, entretanto, es importante que los grandes gremios cierren sus paritarias antes de las elecciones primarias de agosto, ya que una recomposición salarial de los trabajadores redundaría en una mejora del consumo un tiempo antes de medirse en las urnas. Si bien la mayoría de los gremios cerró aumentos de entre 27 y 28% -como exigió el ministro de Economía, Axel Kicillof-, gracias a las sumas no remunerativas y los extras se aseguraron recomposiciones salariales que en la práctica superaron el 33% o incluso el 34 por ciento.. |