Según datos del BCRA a abril pasado, la posición neta acreedora del sector público en los bancos privados se redujo 60% en el último año y en el de los públicos, 68%. Aunque el Estado sigue siendo acreedor de ambos tipos de entidades por los depósitos que les coloca, aumenta su deuda vendiéndoles bonos y tomando préstamos.
Al sumar las Lebacs, las letras que vende el BCRA para retirar los pesos que antes le giró al fisco, el sector público se vuelve deudor de los bancos: duplicó su exposición en los públicos y la subió 70% en los privados.
Entre las entidades privadas, la posición acreedora del sector público cayó de -4,62% del activo de los bancos en abril de 2014 a -2,76% en abril de este año, debido a la suba en la tenencia de títulos públicos, que pasó de $ 17.371 millones a $ 23.489 millones.
A esa fecha, el Tesoro había colocado dos Bonad por unos u$s 2.021 millones, atados a la devaluación. Y este año, $ 9.713 millones en Bonac, ligados a la tasa de las Lebacs.
Los bancos no fueron los únicos compradores. Pero desde entonces, el fisco aceleró las emisiones de Bonac cada diez días y emitió otros $ 21.240 millones, que también, en parte, fueron engrosando el activo del sector bancario.
En los bancos públicos, principalmente el Banco Nación (BNA), la caída fue de -12,5% a -8,5% en el mismo período. Pero además de la mayor tenencia de títulos públicos, que pasó de $ 34.794 millones a $ 56.247 millones, también se incrementaron los préstamos al sector público, de $ 47.490 millones a
$ 57.461 millones.
Pesa en esa suba que el 30 de marzo pasado el BNA otorgó al Tesoro una préstamo por $ 8.000 millones a enero de 2018, a una tasa no superior al 16,5%, a pagarse en 24 cuotas (la primera en enero de 2016).
"Los bancos están comprando los Bonac. En algún momento va a haber un choque con los límites legales", dijo Pedro Rabassa, director de Empiria Consultores, aunque aclaró que los balances todavía están lejos de la
fuerte exposición que soportaron a fines de la Convertibilidad.
"Primero el Tesoro se fue financiando con el BCRA. Como era la forma que todo explotara, empezó a emitir bonos. Como no se los puede colocar al público ni al exterior, se los coloca a los bancos, y empiezan las viejas historias", advirtió Rabassa.
Si bien el riesgo es menor, porque son más líquidas y a corto plazo, algunos analistas comienzan a tomar el stock de Lebacs como parte de la exposición al sector público. Si bien el emisor es quien emite la moneda y es el Tesoro el que ha defaulteado en el pasado, hoy el BCRA no coloca esas letras sólo para hacer política monetaria, sino para retirar del mercado el excedente de pesos que surge de haber transferido pesos al fisco para financiar su déficit.
Al considerar las Lebacs, la posición se vuelve deudora por parte del sector público. Hacia los bancos privados aumentó del 7,6% del activo en abril del año pasado al 12,86% en abril de este año. En los públicos, subió del 4,82% al 9,9% del activo en el mismo período.
Para el economista Juan Manuel Pazos, del estudio Broda, las Lebacs no tienen el mismo riesgo que los bonos del Tesoro, pero ese stock "es realmente lo más importante". Y explicó: "Genera un crowding out del crédito privado porque el que se lleva la capacidad prestable es el sector público".
Una vez que la entidad monetaria subió la tasa de las Lebac a un 27% a 90 días a principios de 2014, y frente a la poca demanda de préstamos del sector privado, los bancos están haciendo negocio prestándole al BCRA.
"El sistema financiero está sólido, no va a tener problemas patrimoniales por esto. Pero tiene un riesgo, que es que cuanto más se lleva el sector público, menos se lleva el sector privado", agregó Pazos.
Por lo pronto, las expectativas son que el déficit fiscal supere el 6% del PBI este año, por lo que siguen las chances de que el Tesoro continúe buscando fondos.
"Dado el peso del sector público, hace unos años no mirábamos los bancos, ahora sí. El sector público se mete cada vez más en el negocio, con las líneas productivas, encareciendo el precio del fondeo. ¿Por qué los bancos no valen más?", dijo Martín Polo, economista Jefe de Analytica.
"Después de la crisis de 2001, se hizo bien en sanear el sistema financiero, tanto por la dolarización de carteras como por la cantidad de títulos públicos. Pero en el 1999 estaban sólidos los bancos y en 2000 empezaron los problemas. Hay que ver la tendencia", agregó Polo.

