Por Javier Blanco - Las acciones y los bonos argentinos cayeron ayer, arrastrados por la ola bajista que afectó a todos los mercados al fracasar las negociaciones de Grecia con sus acreedores, lo que deja a ese país a un paso de abandonar el euro y de caer en una gigantesca cesación de pagos. Por si esto fuera poco, ayer Puerto Rico anunció que considera que su deuda (US$ 73.000 millones) ya se ha vuelto "impagable", por lo que buscará reestructurarla. En este contexto, la Bolsa porteña perdió 3,24%, tras una rueda netamente bajista y en la que el ajuste estuvo encabezado por los bancos (-5% promedio). A su vez, las acciones argentinas y los bonos surgidos del canje se hundieron del 2 al 4% en Nueva York y la tasa de riesgo país aumentó de 589 a 619 puntos, es decir, escaló casi 5%. Todo se dio en medio de una masiva liquidación de activos de riesgo en general, y de los considerados "emergentes", en particular. Esa oleada de ventas, como suele ocurrir en estos casos, financió la compra de Bonos del Tesoro de los Estados Unidos, como quedó a la vista en la baja de 8 a 14 puntos básicos que mostraron sus tasas de rendimiento al pasar de 0,71 a 0,63% a dos años, de 1,72 a 1,65% a 5 años y de 2,47 a 2,33% a 10 años, dando lugar a lo que los analistas definen como "un vuelo hacia la calidad". Del ajuste sólo escaparon aquí los bonos de la deuda en dólares y a vencer en el corto plazo, en lo que vendría a ser la variante local del "vuelo hacia la calidad". En ese sentido deben leerse las mejoras del 0,3 al 0,6% que tuvieron las cotizaciones en pesos de los Bonar X y 18 y del Boden 15, es decir, títulos que no sólo pagan buena renta en dólar billete en los próximos meses sino que en no más de 3 años deben devolver el capital.. |