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Por MARIANO GORODISCH -
El dólar Bolsa escaló ayer 12 centavos a $ 12,96 y
el liqui trepó 10 centavos a $ 12,97, mientras el blue se disparó 13 centavos a
$ 13,42. Fue en medio de un récord de compras de dólar ahorro en junio, que
llegaron a u$s 512 millones y por primera vez desde que comenzó esta liberación
parcial del cepo superó la barrera de los u$s 500 millones. Según revelan en
la City, en las últimas dos horas de la rueda cambiaria informal, los mayoristas
barrieron todo: estuvieron muy activos recomprando a lo hormiga y chuparon
toda la liquidez. Mientras, los corretas esperan ansiosos al puré de hoy al
mediodía, cuando aparezcan los compradores de dólar ahorro de julio que quieran
hacer la bicicleta financiera de revenderlo en las cuevas. Por otra parte,
las inspecciones de la CNV ya son moneda corriente entre los brokers: entran y
revisan cajones, escritorios y hasta carteras de mujeres: el viernes se quedaron
en sociedades de bolsa hasta después de las once de la noche, y anteayer
continuaron con los operativos. "Es terrible lo que se está viviendo en la plaza
de bonos. Bancos importantes ahora sólo operan cartera propia, mientras se
corrieron de operar las de terceros. El regulador pasó de pedir el control de
legajos a directamente entrar y revisar. Hay nervios porque la dolarización se
puso en marcha", revela un agente. Consultados por este diario, en la CNV
aclararon que "operativos hay todas las semanas: es parte del proceder de la
CNV. Son operativos de rutina y se realizan en el marco de la ley". En off
the récord, advierten que una de las más grandes sociedades de bolsa sólo opera
el 10% de lo que le piden sus clientes en CCL, ante el miedo de pedido de
legajos, que ya no se hacen más de manera electrónica, sino que se hacen
presencialmente por el regulador cuando los volúmenes son grandes. "La CNV está
creando su propio círculo rojo, ya que otro de los grandes te pasa u$s 500.000 o
u$s 1 millón por blue chip sin problemas", confiesan en las mesas. "La
impotencia de los controles en el blue hizo caer todo el peso sobre la banca
privada, los institucionales, que vivieron lo que los brokers viven desde hace
meses. Al gobierno le conviene un mercado de contado con liqui más concentrado
que atomizado, así controla mejor. Por eso, persigue a los chicos", describen en
la City. |