Por
Matías Barbería -
A pesar de un repunte en las liquidaciones de
exportadores, que por ejemplo ayer permitieron compras oficiales por u$s 100
millones, el cierre del trimestre en el que más divisas entran al país por la
vía comercial resultó magro desde el punto de vista de las compras del Banco
Central (BCRA) en el mercado cambiario. La entidad que conduce Alejandro Vanoli
compró sólo el 20% de las divisas que ingresó el agro en lo que va del año y se
apoyó más que nada en las emisiones de deuda para sostener el nivel de reservas.
El dólar oficial ganó 1% a $ 9,088 en el mes y avanza en línea con una suba
anualizada del 13%.
Este pobre resultado de compras es, en parte, una
decisión de Vanoli de permitir más compras de importadores. A principios de este
trimestre, algunas proyecciones sostenían que el BCRA podría comprar hasta u$s
4000 millones. Todo dependía de cuánto dejara para el mercado.
Según la
Cámara de Importadores (CIRA), a marzo pasado la "deuda flotante" importaciones
concretadas pero no pagadas por falta de autorización de acceso al mercado
cambiario por parte del BCRA había llegado a los u$s 6.800 millones. En los
meses siguientes esa cifra se redujo a unos u$s 5500 millones.
El año pasado
el BCRA compraba el equivalente al 34% de las liquidaciones del agro, frente al
19% del primer semestre de este año.
Pero además de una decisión oficial, la
torta de dólares a repartir entre distintas prioridades fue más chica este año.
La poca suerte del BCRA se explica también por la caída en la liquidación de
exportaciones, que pasó de u$s 13.105 millones en la primera mitad del año
pasado a u$s 10.673 millones en mismo plazo de este (una baja del 18,55). Este
retroceso se da más que nada por precio, ya que se vendieron prácticamente
30.200 millones de toneladas de soja, frente a 23.000 millones de misma altura
del año pasado, gracias a un repunte de las ventas este mes.
Las compras que
hace la autoridad monetaria en el mercado cambiario mayorista para sumar dólares
a sus reservas fueron de u$s 100 millones ayer, una cifra importante para un año
de vacas flacas, según voceros de la entidad.
Esas intervenciones con saldo
positivo para las arcas oficiales han sido algo común en la última parte de
junio, el último del trimestre en el que se concentra la mayor parte de las
ventas de soja al exterior. En las últimas tres ruedas compró u$s 290 millones
de los u$s 748 millones que logró adquirir en todo junio.
Esa bonanza
reciente se
explica por mayores liquidaciones de exportaciones gracias a
precios algo mejores de la soja en Chicago y el retraso de las ventas que causó
un paro aceitero que dificultó las ventas durante casi todo mayo, pero no
refleja lo que pasa en el año.
Las compras del BCRA en lo que va del año
sumando datos oficiales de la entidad con números diarios que dejan trascender
sus voceros suman sólo u$s 2107 millones.
Esa cifra supone una caída del
55% en las compras del primer semestre del año en comparación con mismo período
del año pasado, cuando tras la fuerte devaluación de enero que incentivó ventas
de productores y acuerdos con exportadoras para adelantar liquidaciones de
exportaciones, había logrado comprar u$s 4510 millones.
Las reservas,
mientras tanto, ganaron u$s 2403 millones, pero más que nada gracias a u$s 3542
millones de ingresos financieros (donde el swap de monedas con China representa
un papel protagónico) y el aporte de las compras. Hasta el 19 de junio, todos
los otros factores eran negativos: los pagos a organismos internacionales
restaban u$s 1042 millones, otros pagos de deuda u$s 912 millones y salidas de
depósitos en dólares u$s 699 millones.