Ni el "puré pudo detener la disparada de la divisa norteamericana. La primera rueda de julio arribó con un récord diario de u$s 85,2 millones en las compras autorizadas por la AFIP, mientras los ahorristas procuran explotar una brecha cambiaria del 48,8%. Pero contra todos los pronósticos, el dólar "blue" se mantuvo firme: el billete registró un ascenso de 15 centavos hasta los $ 13,55, arañando una vez más un récord de cinco meses en las cuevas.
El desvelo de los circuitos paralelos fue traccionado por los tipos implícitos; es decir, aquellos que surgen de la triangulación de activos en los mercados bursátiles. El contado con liquidación acusó una mejora de 24 centavos, a $ 13,38, al tiempo que el "MEP" lo hizo en 28 centavos, a $ 13,30. Otra alternativa para dolarizar la carteras de inversión fue el CEDIN, que festejó una nueva prórroga del blanqueo de capitales con un fuerte incremento del 3,85% hasta los $ 12,15.
En la franja mayorista, cambió la dinámica de la mesa de dinero oficial, que debió vender unos u$s 20 millones para sujetar al dólar en los $ 9,095. Sin embargo, fue estéril el impacto de esta intervención en las reservas internacionales, dado que las existencias del BCRA cedieron apenas unos u$s 8 millones para finalizar en el orden de los u$s 33.828 millones.
Por el lado de la renta fija, los bonos nominados en dólares coparon la parada. No sólo se destacaron las emisiones más líquidas de la plaza como el Boden 2015 ( 2,35%), el Bonar X ( 1,78%) o el Bonar 2024 ( 1,42%), sino que también fue una excelente jornada otros títulos de menor envergadura como el Bonar 2018 ( 3,70%), el Global 2017 ( 3,05%) y el BDED ( 2,49%). Pero la indudable estrella de la sesión fue el bono Discount: la serie bajo jurisdicción local registró un suba del 3,61%, mientras que la versión sujeta al marco legal neoyorquino lo hizo en un 1,80%.
Las acciones líderes tuvieron una rueda sumamente tranquila, recortando una suba inicial del 2% para terminar el día con un repunte marginal del 0,12 por ciento, a 11.670,91 puntos. A su vez, el volumen operativo se replegó hasta los $ 150 millones.
Julio comenzó con un revés del 4,22% en el barril de crudo, un cimbronazo que se sintió títulos de Petrobras (-2,15%) y Tenaris (-1,14%). El resto de los papeles privados cerró en terreno positivo, con una labor promisoria de Edenor ( 4,61%), Pampa Energía ( 3,25%) y Com. del Plata ( 1,94%). No obstante, las acciones argentinas en Wall Street soportaron un derrape de hasta el 2%, o sea que la solidez de la Bolsa porteña fue solventada casi exclusivamente por el empuje del tipo de cambio implícito.
En los mercados de referencia, se respiró un moderado optimismo. Alexis Tsipras remitió a primera hora de la mañana una misiva destinada al directorio de la troika, en la cual adelantó que podría aceptar -con algunas alteraciones- la oferta de rescate presentada por sus acreedores el último fin de semana. De todos modos, el futuro de Grecia sigue en el aire, pues Alemania mantiene la postura de no negociar hasta que no celebre el referendo en la república helénica.
La brújula de los inversores ante el cierre de la Bolsa de Atenas, el índice GREK, anotó en la sesión bursátil un notable avance del 5,86%. Los ADR del Banco Nacional de Grecia también treparon un 7,62% en el NYSE. En el caso de los recintos europeos, el rebote se contagió por todo el continente, con buenas ganancias para Fráncfort ( 2,15%), París ( 1,94%), Londres ( 1,34%) y Madrid ( 1,32%), mientras que al otro lado del Atlántico el selectivo S&P 500 trepó un 0,69 por ciento. |