Por
XIMENA CASAS -
La pérdida del poder de compra del billete de $ 100
se comprueba cada vez que un bien o servicio pasa esa barrera. Ahora, le llegó
el turno a las entradas de cine para salas comunes, no 3D que desde la semana
pasada cuestan entre $ 100 y $ 105 dependiendo la zona y el complejo de
salas.
Hoy, el precio básico de una entrada para ver una película es de $ 100
en los complejos Hoyts y Cinemark (después de las 15 horas, porque hay funciones
más baratas a la mañana) y de $ 105 en la cadena Village.
Aunque lo más
probable es que gran parte de los espectadores pague menos gracias a los
beneficios y promociones ofrecidos por los bancos y por los clubes de descuento,
que incluyen el clásico dos por uno.
"En algunos cines las entradas cuestan
más de $ 100 y en otros menos. Pero lo cierto es que, a través de las
promociones que ofrecemos, los clientes terminan pagando bastante menos que el
precio publicado. Ese ticket promedio termina siendo la verdad del valor de las
entradas de cine y el público valida estos valores asistiendo al cine
masivamente", explicó Diego Bachiller, gerente Comercial de la cadena
Village.
El directivo aclara que los descuentos y promociones no se
suspenderán durante las vacaciones de invierno, que marca pico de la temporada
alta del negocio del cine.
Si se considera el mes de julio completo, las
visitas al cine se incrementan hasta duplicar o triplicar la de cualquier otro
período similar del año.
A pesar de los aumentos de precios, el negocio del
cine está en alza. "El primer semestre fue el de mayor asistencia de los últimos
veinte años. Y respecto del mismo semestre del año pasado, creció un poco más
del 10%. Creemos que esto está sostenido principalmente por dos razones. Por un
lado, la calidad de los productos, tanto a las películas como la experiencia que
se vive en una sala de cine. Y por otro lado, a que el cine continúa siendo el
programa más económico en lo que a entretenimiento se refiere", advirtió
Bachiller.
En lo que va del año, la asistencia de público superó los 24
millones de espectadores y se ubicó por encima de los números de los años
anteriores, según los datos del portal especializado Ultracine. La recaudación
fue de $ 1.479 millones en lo que va del 2015, mientras que en el mismo período
de 2014 fue de $ 938 millones.
Aunque se esperan estrenos importantes para
las vacaciones de invierno, Bachiller asegura que, en realidad, la temporada
alta ya comenzó con los estrenos de películas como "IntensaMente", el 18 de
junio, o "Minions", el jueves próximo. Durante julio las fichas estarán puestas
en "Ant man", "Locos sueltos en el Zoo", "Pixels" y "Misión imposible
5".
Ahora, con los nuevos valor
es, una salida al cine para una familia
tipo no baja de los $ 600, si no se usan promociones y si se suman dos baldes de
pochoclo y gaseosas.
Lo llamativo es que con el mismo billete de $ 100 el de
mayor denominación que hoy alcanza para una sola entrada, en 2001 se podían
comprar 13 tickets y recibir $ 2,50 de vuelto.
Por ese entonces también se
trataba del billete más alto y el precio de cada una era de 7,50 pesos.
Las
entradas a los cines porteños son las más caras de la región. Según un informe
de la consultora Mercer sobre costo de vida, que relevó el precio de productos y
servicios en ciudades latinoamericanas, el valor de un par de entradas es de u$s
19,94 en San Pablo, u$s 16,37 en Santiago de Chile, u$s 16,14 en Bogotá y u$s
12,06 en Ciudad de México.
Mientras que en Buenos Aires, el precio de dos
entradas al valor del dólar oficial ya ronda los 22 dólares.