El Gobierno intentó marcarle la cancha al mercado: aumentó la presencia policial en el microcentro porteño, forzando prácticamente un feriado cambiario en las cuevas, mientras en otro frente incitaba un desarme de posiciones en dólares para frenar la suba de los tipos implícitos.
Las pocas transacciones que se pactaron fueron al precio de cierre de la rueda anterior, de manera que el "blue" se mantuvo en el orden de los $ 13,55. "Hay mucha cautela en el mercado, nadie quiere arriesgarse y por eso no tenemos valores para el dólar",un agente cambiario
No se esperaba semejante despliegue a esta altura de julio: se supone que el "puré debería bajar los humos de la divisa norteamericana, especialmente luego de una erogación récord de u$s 162 millones en los dos primeros días del mes. Pero el afán dolarizador pudo más, en una plaza ávida de cobertura ante la incertidumbre electoral.
Sin embargo, la prioridad fue apalear al tipo de cambio implícito. Inversores institucionales afines al Estado dinamitaron un gran caudal de posiciones en dólares, más precisamente en el Boden 2015 (-1,87%), el Bonar X (-1,29%) y el Bonar 2024 (-0,62%). En un principio, el aluvión de ventas logró su cometido: el contado con liquidación para fugar capitales del país acusó una merma de 19 centavos, a $ 13,19, al tiempo que el "MEP" lo hizo en 14 centavos, a $ 13,16.
De todas maneras, este placebo oficial suele evaporarse en unas pocas ruedas. Era un táctica empleada en la era Fábrega, pero no se podía sostener en el tiempo, puesto que al bajar artificialmente los precios de los bonos, subsidiaban futuras compras de oportunidad en el segmento.
En el mercado de cambios, la mesa de dinero del Banco Central recuperó lo perdido en la víspera, mediante una sólida absorción de u$s 40 millones. El dólar mayorista terminó de esta forma con un ajuste de medio centavo hasta los $ 9,10.
El resto de la deuda pública no sufrió sobresaltos. Entre las series del canje bajo ley argentina, el Par se destacó con un avance del 1,45%, mientras que al otro lado del espectro sobresalió un desliz del 1,01% en el Discount. La disparidad se mantuvo en el caso de los cupones PBI, a través de un salto del 2,19% para el derivado en pesos y un revés del 1,67% para el instrumento en dólares.
Ahora se suma un nuevo dolor de cabeza en el frente externo, dado que según un reporte de la agencia Bloomberg, el fondo de inversión Owl Creek estaría en condiciones de demandar la aceleración de los pagos del bono Par en los juzgados de Nueva York. La agencia informó que el fondo estadounidense está cerca de controlar el 25% de la serie, el umbral necesario para gatillar la cláusula.
En la Bolsa de Buenos Aires, el índice Merval no contó con el impulso del dólar implícito, pero de igual manera se las ingenió para lograr un avance del 1,18% hasta las 11.809,20 unidades. El apoyo vino en gran medida desde los ADR argentinos en Wall Street, que acumularon en la sesión financiera un beneficio de hasta el 2,66%.
El podio de rendimientos fue ocupado por las acciones de Pampa Energía ( 2,46%), Aluar ( 2,11%) y Edenor ( 1,97%), en una jornada donde se transaron apenas $ 100 millones en la franja bursátil. Hoy, el feriado en los Estados Unidos mantendrá el volumen en estos niveles.
En los mercados de referencia, el selectivo S&P 500 padeció una rueda sumamente volátil, luego de la publicación de un agridulce informe de empleo. A su vez, abundó el rojo en las pizarras europeas, con modestas pérdidas para París (-0,98 por ciento), Fráncfort
(-0,73 por ciento) y Madrid (-0,60 por ciento). |