La última fue una rueda "sándwich" -entre feriados- que por el lado del volumen apenas se notó (los $ 111 millones negociados en papeles de riesgo fueron apenas un 7% menor al promedio diario de lo que va del mes -40% menos que el promedio diario del año-), y por el de los precios evidenció una tónica alcista, al trepar el Merval el 1,55% a 11.690,01 puntos, con 43 papeles en alza, frente a 11 bajas, para un total negociado de 67, impulsado por Telefónica, el Santander Río Nortel y Ledesma, en tanto Capex, la Petrobas Brasileña TGN y Siderar traicionaban en un sentido contrario (a nivel sectores, lo peor en la semana para las petroleras, lo mejor para los bancos). Pero ésto no refleja el ánimo de los inversores, atrapados entre el 0,65% que perdieron las acciones más negociadas en la semana y el 0,28% que ganan en lo que va del mes. Es que si bien la cartera teórica gana el 36% en lo que va del año, desde el máximo del 5 de mayo experimenta una baja del 6%, marcando 10 retrocesos en las últimas 22 ruedas, lo que deja cierto gusto a "mercado lateral" en la boca. Decir ésto y hablar de un mercado "incierto" es casi lo mismo para muchos inversores que prefieren la certeza de las corrientes alcistas o bajistas al momento de tomar o abandonar "riesgo", que la idea de tener que seguir esperando por no se sabe cuánto (en las últimas 22 ruedas tuvimos 10 bajas). Otro panorama de lo que está sucediendo surge al enfrentar el resultado de la totalidad de las cotizantes, englobadas en el Índice General de la Bolsa que lleva dos semanas consecutivas en baja perdiendo poco más del 1 por ciento, frente al casi 4 por ciento que ganan las acciones argentinas "puras" (M.Ar), evidenciando la iliquidez y falta de interés en un mercado en el que las pocas órdenes de algunos son capaces de generar semejantes disparidades. |