El dólar volvió a demostrar que ha iniciado el año con nuevos bríos frente al resto de las principales divisas internacionales. Además, los datos macroeconómicos volvieron a jugar a su favor después de conocerse un incremento mayor del previsto de los pedidos a fábrica, frente a unos pobres cifras de empleo en Alemania y de crecimiento en Francia. El dólar también registró notables avances frente al yen. Así, el billete verde mostró avances en torno al 1% tanto frente al euro como en relación al yen. Poco antes del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, el euro se cambiaba por 1,3345 dólares, su cota más baja de las últimas dos semanas y media.
Los inversores parecen convencidos de que el castigo sufrido por el dólar durante los últimos meses ha sido excesivo y que la cotización del euro no refleja los fundamentales de una economía europea que sigue mostrando síntomas de debilidad. Así se reflejó en la publicación de las cifras de desempleo en Alemania, que fueron las más elevadas de los últimos siete años, lo que confirma al paro como uno de los grandes problemas de la primera economía europea.
Además, el PIB francés del tercer trimestre fue revisado a la baja y pasó a reflejar que la economía gala se estancó en el periodo julio-septiembre. Como colofón a la batería de datos publicados en Europa, la inflación en la zona euro se elevó hasta el 2,3% en 2004, según las primeras estimaciones realizadas por Eurostat. De este modo, el IPC se queda muy cerca del objetivo marcado por el Banco Central Europeo (BCE), con lo que será difícil que el organismo emisor eleve el precio oficial del dinero en la zona euro, al menos a corto plazo.
Por el contrario, la referencia macroeconómica del día en EE UU reflejó un incremento del 1,2% en los pedidos a fábrica durante el mes de noviembre, por encima de lo esperado por los analistas, hecho que también estimuló la subida del dólar. En la mente de los inversores también figuraba el incremento de la actividad manufacturera que se conoció ayer y que ya fue una señal de compra de dólares para el mercado.
La cotización el yen reflejó tanto el buen momento del dólar como los retrocesos del euro. El dólar avanzó cerca de un 1% frente a la divisa nipona, que estaba a punto de superar la cota de 104 unidades por dólar. En cambio, el euro ha descendido más de un 2% frente al yen desde que a finales de la pasada semana registrara máximos históricos.