El peso argentino copió la senda de valores equilibrados el jueves, en relación a días anteriores, mediante la moderada intervención del Banco Central, la liquidación de divisas de exportadores, y la compra de dólares por parte de bancos, dijeron operadores.
Agregaron que en un mercado tranquilo y previsible, la moneda local cerró sin cambios a 2,845/2,855 por dólar en la franja mayorista, luego de variar en la jornada apenas medio centavo hacia arriba.
"El mercado de cambio seguirá determinado por la oferta de divisas proveniente del comercio exterior, con la demanda tranquila del mercado, y donde la autoridad monetaria seguirá interviniendo para evitar una apreciación brusca de la divisa", pronosticó una consultora especializada en el sector monetario.
En medio de una economía argentina con crecimiento por arriba de los índices previstos oficialmente, que a criterio de analistas privados rondaría el 7,0 por ciento durante el 2003, y de un proceso de renegociación de deuda soberana liderada por el gobierno con acreedores privados por 94.300 millones de dólares, el sistema financiero permanece algo más distendido.
Contra una fuerte retracción del 10,9 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB) en el 2002, Argentina busca la reactivación en diferentes frentes de su economía y el gobierno pretende mantener la competitividad de su tipo de cambio.
El peso se depreció casi un 70 por ciento el año pasado, para recuperarse alrededor del 18 por ciento este año, aunque si no fuera por la participación del Banco Central, esta recuperación sería más firme, coinciden los especialistas.
La autoridad monetaria sumó otros 30 millones de dólares este jueves, para totalizar 340 millones en octubre producto de sus participaciones cambiarias.
Los valores minoristas del peso permanecieron sin variantes a 2,82/2,87 por dólar en entidades cambiarias y en 2,77/2,87 unidades en las pizarras del oficial Banco de la Nación. |