El alza de hasta 5,1% que registraron ayer las acciones tuvo mucho que ver con esta ganancia. No obstante, la presión que ejerció la baja del valor petróleo en el índice hizo que el Merval sumara tan solo 0,3% ayer y un 5,5% en el mes.
Los papeles de Pampa Energía necesitaron tan solo de diez ruedas para sumar un 19% en la plaza neoyorquina. En terreno local también fue la que más creció: un 23,3%. Si bien no participa del Merval aunque sí del Merval 25, Transener saltó 22,7%. Otra acción que subió fuerte fue Edenor, un 14%. Es que todo el sector eléctrico repuntó debido a que no importa quién lidere el próximo gobierno, el mercado confía en que la única salida para reactivar el sector será elevar la tarifas.
De todas formas, está claro que las mejores expectativas que el mercado tiene sobre las chances del candidato presidencial del PRO, Mauricio Macri, en las elecciones son las que le dieron más vuelo a los activos.
Por su parte, el sector financiero también tomó impulso. Desde fines de junio los papeles de Galicia se incrementaron un 14,4% en la plaza local, mientras que los de Macro y Francés sumaron 11,5% y 11,4% cada uno. En lo que respecta a Wall Street, los ADRs de las mismas empresas aumentaron 12,9%, 10% y 10%, en ese orden.
Si bien los inversores también confían en que bajo una nueva administración habrá más posibilidades de negocios para los bancos, el sector financiero y el eléctrico pertenecen a dos mundos muy distintos. Tal como destacó el gerente de Invertir Online.com, Alejandro Bianchi, "si se comparan los precios de las eléctricas con sus pares de la región están muy retrasadas, algo que no sucede al comparar la valuación de los bancos con el de otras entidades financieras". Además, mientras los bancos fueron los que presentaron mejores balances, los resultados de las eléctricas fueron dramáticamente opuestos.
En cuanto a la opinión de los especialistas sobre la posibilidad de que los papeles mencionados sigan ganando terreno, Rubén Pasquali de Mayoral recordó que, pese a los avances, todavía no alcanzaron los máximos que se vieron en marzo. Es decir que no llegaron a su techo. Esto no quita que, ante subas tan estrafalarias, una toma de beneficios o un repentino giro mundial hacia activos de refugio podrían borrar los porcentajes con la misma intensidad con la que crecieron ruedas atrás.

