Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- Tocará al próximo gobierno no sólo recomponer con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el desaguisado del índice de inflación, sino también lidiar con un "delicado escenario" signado por el "estancamiento económico", la escasa inversión y "restricciones que limitan la actividad productiva", como arrastre de la llamada "década ganada". Así se desprende de la actualización que la entidad que lidera Christine Lagarde acaba de hacer sobre el informe de Perspectivas Económicas (WEO, por sus siglas en inglés) de abril pasado. La revisión, que en los hechos no difiere mucho del original, fue dada a conocer en rueda de prensa por el responsable del organismo para América latina, el mexicano Alejandro Werner. El documento resume en lenguaje lapidario su proyección para el mediano plazo. "Se prevé que, en la Argentina, la economía permanezca estancada en 2015 y en 2016", afirma. Lo paradójico es que, pese a eso, incluye una ligera mejora en la previsión original de caída de la actividad para este año: del -0,3% de baja del PBI pasó a un -0,1%. "Cualitativamente la situación no cambia y la seguimos viendo como delicada", apuntó el economista jefe. Los números prevén así una baja en el crecimiento de -0,1% para este año y nula variación (0%) para el que viene, lo que implica que se mantendrán la recesión y el estancamiento hasta, por lo menos, 2017. Más allá del parco comentario sobre la Argentina, en la rueda de prensa que siguió al informe, Werner ahondó en el duro diagnóstico. Sostuvo que el país enfrenta un "delicado escenario" con niveles de inversión "muy pero muy débiles" y con una actividad industrial "que estuvo bastante paralizada". Werner admitió que las estadísticas podrán mostrar una ligera mejora en los indicadores de crecimiento, pero que, de todos modos, eso se debe no tanto a una actividad genuina, sino más bien a la "expansión del gasto público". "Es una economía que sigue exhibiendo una situación muy delicada en la balanza de pagos, razón por la cual se ven tantos controles y restricciones que limitan de manera importante la actividad productiva", dijo. De sus estimaciones se desprende que el gobierno que asuma en diciembre próximo encontrará un escenario de recesión y una situación delicada, con restricciones y controles que afectan a la actividad. También le tocará terminar de negociar con el FMI la mejora en las estadísticas de inflación y de crecimiento. La cuestión se originó a partir de la intervención del ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno en el Indec, en 2007, y derivó en una inédita moción de censura del FMI, aún en vigor. Se acordó entonces un trabajo conjunto con asesoramiento del FMI, bajo un cronograma que originalmente terminaba a comienzos de este año. Pero, en abril pasado, el ministro Axel Kicillof obtuvo del FMI una prolongación del plazo. Venezuela, con una inflación de tres dígitosEl FMI mantuvo su previsión de una caída del PBI de 7% para este año en Venezuela y alertó sobre la posibilidad de una inflación de "tres dígitos" en ese país, en un escenario que calificó como "muy complejo". Alejandro Werner, economista jefe del FMI para el Hemisferio Occidental, dijo que la economía venezolana muestra "una mayor dependencia del financiamiento por parte del Banco Central, lo cual ha venido llevando a una aceleración de la inflación a una tasa de tres dígitos". En un artículo que publicó en el sitio web del FMI, Werner ya había señalado que la entidad estima "una tasa de inflación superior al 100%" para este año.. |