Según datos de CCR, en junio las ventas en unidades de los artículos de la canasta básica cayeron 1,5% en forma interanual, y de esta manera completaron un primer semestre con un descenso del 1,3%.
Junio no era un mes más para los analistas y empresarios del rubro, que hasta hace unas semanas se mostraban confiados en que podría resultar el punto de inflexión para el consumo masivo. Las esperanzas estaban puestas en la combinación del efecto paritarias -que este año había llegado atrasado, debido a las dilatadas negociaciones salariales en los principales sindicatos- y el medio aguinaldo. A estos factores se sumaba el hecho de que la comparación iba a ser contra junio de 2014, que había sido un mes especialmente malo, con una caída interanual del 3,3%.
Pese a estos datos, que a priori parecían alentadores, los números de junio dejaron pocos elementos para el optimismo. "Es una caída emblemática, porque el mercado cae comparado contra junio de 2014, un mes que había presentado la mayor variación negativa del año pasado. Además, frente a junio de 2013 estamos un 5,2% por debajo en unidades", explicó José Amodei, director de la consultora CCR.
La baja de junio se sintió en todos los canales comerciales, pero como se viene repitiendo desde hace varios meses fue mucho más fuerte para los negocios tradicionales y los autoservicios, que en promedio sufrieron una caída del 2% en las ventas, contra el 1% de los grandes supermercados.
"En el acumulado del año, el canal tradicional acumuló un descenso en volumen del 2,5% y ya lleva 18 meses consecutivos con una demanda que se contrae. Entre las causas que podemos detectar está que no disponen mayoritariamente de herramientas de seducción al cliente", explicó Amodei.
Otro dato igual de preocupante fue el pobre desempeño de las ventas del rubro "almacén", que reúne a categorías muy sensibles al consumo masivo como arroz, aceite, azúcar y fideos. Según datos de CCR, en junio las ventas de productos de almacén cayeron 1,8%, lo que se suma a las bajas del 3,2% de mayo y el 4,3% de abril.
Los índices de CCR se elaboran a partir de los datos que aportan los propios fabricantes y los supermercados y mayoristas, y habitualmente son los que toma como parámetro la industria para analizar la evolución del consumo. Según su medición, 2014 había sido el primer año de la era kirchnerista que había cerrado con una baja en el consumo (-1,4%), aunque todo indica que la caída se profundizará durante 2015..

