Preocupado por la escalada del dólar y la fuga que se había empezado a sentir en los ahorros de las empresas, el Banco Central decidió ayer poner un nuevo piso a las tasas de interés que deben pagar los bancos por plazos fijos, dar incentivos a las colocaciones de mayor duración y ajustar el retorno de los pases, mediante los cuales regula la liquidez del sistema financiero.
La decisión, que busca hacer más atractivas las inversiones en pesos, significará un fuerte aumento de los costos de fondeo para los bancos y una caída en los márgenes de ganancia. "Se veía que los bancos querían incrementar su rentabilidad, porque a pesar de que caían los depósitos bajaban las tasas de interés, y esto conspiraba contra la estabilidad financiera", razonó Alejandro Vanoli ante una pregunta de los medios. En el sector, en cambio, consideraron ayer ante la consulta de este diario que estas medidas no sólo no alcanzarán a dar una solución a la suba del "blue", sino que además los obligará a subir las tasas de interés de préstamos (sean regulados o no) y los motivará a rechazar por otros medios los ahorros de sus clientes.
La suba será del 1% en las tasas de plazos fijos menores a los 90 días (tanto para particulares -menores al millón de pesos- como para las empresas) y pasará a ubicarse de esta manera en un mínimo del 23,6%. Para los depósitos que son a más de 90 y 120 días, se ubicarán en el 25,6% y el 26,2 respectivamente. "Con esta nueva medida, los rendimientos de los depósitos se elevarán entre 1 y 2,1 puntos porcentuales, para personas físicas, de acuerdo con el plazo, y entre 4,7 y 7,6 puntos porcentuales en el caso de personas jurídicas", aclaró el Banco Central.
Simultáneamente, el organismo resolvió ajustar las tasas de pases activos y pasivos, que conforman un mecanismo mediante el cual suele tomar fondos del sistema financiero para regular la liquidez. Según indicó en un comunicado, se concretará la suba a partir del próximo lunes: para las que opera en las ruedas de pases pasivos a un día pasarán del 13% al 18%; a 7 días, del 14% al 20%; y para las de pases activos a un día serán del 23% (eran del 16%); a 7 días, del 24%, y a 60 días, del 26%.
Vanoli debió reconocer que tomó esta resolución luego de que las empresas habían empezado a retirar plazos fijos del banco por "especulación", más allá de los motivos estacionales. Y se quejó de que, frente a este movimiento, los bancos decidieron bajar las tasas de interés por los depósitos y afectar de este modo la estabilidad financiera.
Al ser consultado por la prensa sobre cómo logrará mantener el Central el nivel de reservas tras el próximo pago del Boden 2015, el presidente del BCRA buscó tranquilizar: "Aspiramos a que el nivel de reservas sea siempre acorde con las necesidades de la estabilidad financiera. Lo más parecido a lo que es ahora. Cuando caen las reservas por pago de deuda se tiene un menor activo, pero a la vez un menor pasivo. Posiblemente terminemos con un nivel superior al del mes de octubre pasado", comentó. |