Lejos quedó la ambición de los inversores por los mercados emergentes. El precio de los commodities se fue desinflando a medida que el dólar se fortalecía, junto a la economía de Estados Unidos, una batalla en la que resultará vencedora la moneda estadounidense cuando finalmente la Reserva Federal (Fed) eleve la tasa de interés desde el casi 0% en el que permanece hace siete años.
Empujado por el 26% y el 20,4% que perdieron el real y el peso colombiano, respectivamente, contra el dólar en lo que va del año, el índice de monedas del JPMorgan Emerging Market se ubicó en el nivel más bajo desde su creación en 1999.
Por su parte, el índice de acciones MSCI Emerging Markets acumula desde el último día hábil de 2014 a la fecha una baja de casi 11%.
Además de los derrumbes de las monedas brasileñas y colombianas, cabe señalar el descenso de 10,3% del peso mexicano, la caída de 9,8% del peso chileno y el retroceso de 7,15% del nuevo sol peruano en 2015. En cuanto al peso argentino, con intervención oficial mediante, cedió 8,4%.
Tal como destacó el experto en mercados internacionales Luis Palma Cané, el principal causante de la tendencia bajista que se percibe a nivel regional es el fortalecimiento del dólar. Si bien algunos análisis de bancos suelen "culpar" a la caída de la actividad de China, segunda economía del mundo y gran demandante de materias primas, el especialista recordó que el gigante asiático no crecerá más a 8% anual pero lo hace al 7%, por lo que "no se le puede adjudicar la caída de los precios de los commodities".
A su vez, Palma Cané sostuvo que no sólo la suba de tasa de la Fed fortalecerá al dólar y, por ende, golpeará a las monedas emergentes, sino que es probable que el Banco de Inglaterra tome la misma medida, y esto reforzará aún más el apetito de los inversores del mundo por los mercados desarrollados. "Vamos a ver una salida de capitales de monedas emergentes para ir a invertir en el dólar y en la libra esterlina, un movimiento que profundizará la tendencia bajista de las monedas de la región", comentó.
En tanto, el último informe de Société Générale presenta un pronóstico muy desalentador, al igual que el estudio de Morgan Stanley, en el que asegura estar "preocupado" por las monedas de la región.
Desde Société Générale dijeron que el real brasileño y el peso colombiano son los más vulnerables y pese a que es poco común anticipar con exactitud la evolución de las divisas, Société prevé que el real, el peso mexicano y el peso chileno bajen un 10% en las semanas siguientes, debido al "riesgo de un empeoramiento de las condiciones económicas", además del aumento de tasa que se espera por parte de la Fed.
De hecho hoy la autoridad monetaria estadounidense podría dar indicios sobre cuándo será el incremento. El consenso de los analistas indicaría un alza para septiembre, ya que se cree que sería el momento preciso para no perjudicar el nivel de la economía ni la evolución de los mercados.
Por su parte, Morgan Stanley expresó que "las monedas latinoamericanas extenderán su caída en comparación con el resto de los mercados emergentes, a causa de su crecimiento insuficientes y expectativas apagadas".

