Europa tiene diferendos graves con Argentina, principalmente desde la expropiación de las acciones de Repsol y también por las diferencias en las políticas de biocarburantes, desde que Europa impuso aranceles al biodiesel argentino acusando al país de dumping.
La negociación del tratado comercial entre Mercosur y la Unión Europea años sin avances pero en los últimos meses se reactivó, con la visita en junio de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff; y el cambio de gobierno en Uruguay.
Bruselas percibe una mayor predisposición a cerrar el trato por parte del Mercosur y entiende que el fin del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner eliminará los últimos obstáculos.