| El índice dólar, que mide la moneda estadounidense contra otras seis divisas "semejantes", cayó 1% ayer para volver a los niveles que tenía hace casi un mes al comenzar a especularse en los mercados que la sorpresiva decisión china sobre el yuan obligará a la Reserva Federal de Estados Unidos a aplazar la suba en la tasa de interés que, hasta hace 48 horas, tenía definida. El repliegue que ensayó la moneda en que referencian su valor las commodities, cuando todo el mundo se veía preparado para que se acelerara su valorización, permitió que se moderara la aversión al riesgo y generó las condiciones para una estabilización de las bolsas y las monedas emergentes. La plaza local no hizo más que reflejar todos estos vaivenes que se registraban en los mercados de referencia. La Bolsa, por caso, arrancó el día cayendo hasta 1,8%, cuando Wall Street anotaba bajas del 1,3% en sus principales índices, y comenzó a desandar ese camino apenas se confirmó la debilidad global del dólar (llegó a caer 1,3% según el Index), pese a que el mundo se había despertado con la sorpresa de otra devaluación del 1,6% en el yuan. Esto explica que el Merval se haya recompuesto hasta cerrar con una mejora de 0,3%, que resultaba impensada al comienzo del día. No hizo más que replicar la recuperación en Wall Street. Entre los bonos, el cierre local fue mixto, tanto para los nominados en pesos como para los emitidos en dólares en general. Entre los que hubo uniformidad, por el contrario, fue en los emitidos en pesos ajustables, ante la aparición en los próximos días de un nuevo producto: el Bonad 2017, que licitará el Gobierno el próximo martes para aprovechar la avidez local por coberturas para financiarse y cargarle el costo de una corrección cambiaria a quien lo suceda.. |