Por Javier Blanco - La plaza accionaria local abrió la semana de negocios en baja, en sintonía con lo que ocurría en otros mercados emergentes y en Wall Street. Todos ellos resultaron afectados por las señales de derrumbe que volvió a emitir la Bolsa en China y la debilidad que mantienen los precios internacionales del petróleo, más allá de un cierre equilibrado. A contramano de esta tendencia, y sostenidos por una demanda que no aflojó ni aun cuando el Gobierno amplió la oferta de activos para dolarizarse, los bonos de la deuda argentina en esa moneda siguen en alza (registraron avances promedio de 0,3%), ante la persistente búsqueda de cobertura cambiaria por parte de empresas e inversores particulares. Volviendo a la Bolsa, hay que decir que la jornada dejó al índice Merval con un rojo de 2%, básicamente causado por nuevos derrapes en las acciones de empresas más ligadas al negocio del crudo (-4% Petrobras y -3% Tenaris) y en los papeles de los bancos (-3% promedio para el Macro y el BBVA-Francés), por caso. Del castigo quedó al margen YPF (cerró neutra), tal vez porque anunció antes de abrir la rueda la adquisición de dos firmas petroquímicas (ver página 11). Pero la atención está puesta en la situación de la petrolera brasileña, dado que su ADR perforó ayer en Nueva York el soporte de los US$ 6, lo que se supone puede acelerar de aquí en más su caída. Tal vez para evitar esa mayor desvalorización, la empresa anunció ayer en San Pablo que abrirá al mercado al menos 25% del capital de su gigantesca red de gasolineras, la mayor de Brasil, como parte de su plan de desinversión por casi US$ 14.000 millones programado para el año próximo. |