Una activa oferta de contratos, con precios del dólar siempre a la baja, propició ayer un generalizado retroceso de 0,13 a 1,47% en las cotizaciones en pesos que se negocian a futuro en la plaza doméstica, las que ensancharon así, para el mediano y largo plazo, la brecha que mantienen con los precios que se validan cotidianamente en el exterior. La ofensiva, que intentaría rebajar las expectativas sobre una devaluación inevitable del tipo de cambio en un futuro próximo, estuvo a cargo del Banco Central (BCRA), como lo advirtió la inusual promoción de la movida que hizo por la red social Twitter el presidente de esa entidad, Alejandro Vanoli. "Hoy hubo una fuerte baja en las tasas implícitas de los contratos a futuro del tipo de cambio", dijo, y agregó que ello se debió a "las acciones del actual gobierno y a declaraciones del futuro presidente Daniel Scioli, que seguirá la política de flotación administrada que lleva a cabo el BCRA". Así, Vanoli se mostró como el funcionario más activo en la campaña en favor del candidato oficialista. Por la intervención oficial, las operaciones en la plaza local suponen que dentro de seis meses un dólar costará $ 10,08; en Nueva York se hacen operaciones suponiendo que valdrá $ 12. Si el plazo se extiende a un año, la disparidad de precios es aun mayor: de $ 11,80 a $ 14,60. En el Rofex, las mayores bajas se registraron en las operaciones con vencimiento de febrero hasta julio de 2016, cuya variación negativa fue de hasta 1,5%. Para los meses de abril, mayo y junio, la caída de precios llegó hasta 18 centavos, con un volumen operado que superó el equivalente a US$ 600 millones. Así, al plazo más largo operado ayer (julio) la tasa de devaluación esperada es de 28,2%, tres veces inferior a la que se espera en las negociaciones libres pactadas en el exterior. Los contratos de dólar a futuro se liquidan en la plaza local en pesos según la diferencia que exista entre el precio pactado al momento de suscribir y el tipo de cambio oficial que reporte el BCRA al vencer el plazo. La maniobra del BCRA, que volvió las cotizaciones a niveles vigentes a fines del primer trimestre, desconcertó al mercado, dado que precisamente ayer el Ministerio de Economía estaba ofertando un bono atado a la variación del tipo de cambio a vencer en 18 meses, jugando con la expectativa de la devaluación para captar del mercado la mayor cantidad de pesos posible. El objetivo es cubrir un déficit fiscal cada vez más desbordado, que llegaría a 8 puntos del PBI a fin de año, un nivel que no mostraba desde que Raúl Alfonsín dejó el gobierno, en 1989.. |