Por
Matías Barbería - En plena corrida cambiaria en los tipos de cambio
paralelo el Banco Central (BCRA) pierde margen de maniobra en el mercado formal.
El ingreso de divisas de exportaciones cayó a u$s 56 millones al día durante la
semana pasada, prácticamente un tercio de los máximos que alcanzó durante la
época de la cosecha. A pesar de que limita las ventas de dólares para
importadores, la entidad que conduce Alejandro Vanoli debió vender u$s 60
millones ayer para proveer a un mercado seco de divisas.
Mientras el blue se
escapa hasta casi alcanzar su récord histórico marcado en septiembre del año
pasado y el contado con liquidación implícito en activos financieros lo acompaña
desde atrás el oficial se mantiene en su senda de microdevaluaciones diarias.
Ayer subió siete milésimas de peso hasta los $ 9,267 por unidad. El dólar
avanza 10,32% en los últimos doce meses y 8,42% en lo que va del año. El 0,84%
de suba que anota en lo que va de agosto, mientras tanto, es consecuente con una
suba del 13% a lo largo de un año, de mantenerse estable esa velocidad de
avance.
El control que ostenta el BCRA sobre el precio del dólar oficial
contrasta sin embargo con lo poco que puede hacer en materia de oferta. El
grueso de la cosecha sale del país en el segundo trimestre, en el que se vieron
picos de u$s 150 millones diarios de oferta de sojadólares en el mercado
cambiario. A mediados de julio, algo más tarde de lo habitual, ese flujo
cesó.
Además, con la brecha cambiaria que separa a la cotización oficial de
la paralela en el 71%, son pocos los incentivos a ingresar divisas al país, ya
sea por la vía financiera o por las ventas al exterior.
A esa falta de
incentivos se suma la caída en el precio de la soja, la principal exportación a
la hora de aportar dólares al mercado cambiario. Afectada por la desaceleración
de China que golpea a todas las materias primas la soja cayó casi 16,5% en los
últimos ocho meses, dañando el ingreso de divisas por la exportación.
Durante
la semana pasada las cerealeras ingresaron al país u$s 281 millones, según datos
de la Cámara de la Industria Aceitera-Centro de Exportadores de Cereales. Es la
cifra más baja para una semana desde fines de marzo, cuando los feriados
conspiraron contra las operaciones. El récord para una semana durante este año
fue de u$s 789 millones, a principios de junio.
Sin oferta de dólares
financieros y con muy poca oferta de dólares comerciales el mercado tiene una
mayoría abrumadora de compradores, que sólo pueden ser contenidos por la
regulación diaria de la mesa de operaciones del BCRA. La entidad obliga a los
bancos a informar las operaciones de sus clientes planificadas para cada día y,
así, se arroga el derecho a una última autorización o negativa.
Mediante ese
mecanismo la aprobación de pagos de importadores al exterior se redujo un 30%
después de las elecciones del 9 de agosto. Según la Cámara de Importadores los
grandes importadores deben u$s 8100 millones que no logran pagar por falta de
autorización oficial.
A pesar de estas trabas el BCRA no deja de vender.
Según privados, en lo que va de agosto ya tuvo que vender u$s 667 millones de
sus reservas, que cerraron ayer en u$s 33.668 millones y ganan u$s 2331 millones
en lo que va del año.