EL FUTURO DE LA DIVISA AFECTARÁ A LA ECONOMÍA MUNDIAL EN 2005 La reciente caída en el valor de la divisa aumentó la demanda de bienes de EE.UU., pero no necesariamente la de dólares. Las causas básicas de la tendencia a la baja están vigentes. El tema del futuro del dólar parece el más importante de todos los que afectarán a la economía mundial en 2005. El valor de cualquier moneda es lo que se puede comprar con ella. La paridad de poder adquisitivo (PPA) es útil para explicar los movimientos de largo plazo de una divisa y, en el término de una década o más, las modificaciones en los tipos de cambio pueden atribuirse, en gran medida, a las diferencias en las tasas de inflación.
La paridad es sólo una guía preliminar, ya que la gente compra distinta mercadería en cada país. Pero un buen indicador es que el dólar está barato cuando un alemán puede comprar sauerkraut (chucrut) más barato en Nueva York que en Münich, y está caro cuando un estadounidense puede comprar hamburguesas más baratas en París que en Chicago. El dólar estaba levemente caro en 2001 y está hoy levemente barato.
La PPA funciona porque el precio de los bienes importados y exportados tienden a uniformarse a través de las fronteras. La globalización y la tercerización lograron que haya más productos y servicios transables que nunca. Hace cincuenta años había poco comercio exterior en automóviles y casi ninguno en cervezas, electricidad, y servicios legales.
Pero la globalización tiene sus límites. Lógicamente, el hormigón y los servicios de peluquería se producen dónde son consumidos, por lo que los tipos de cambio pueden mostrar diferencias sostenidas con respecto a la PPA: el dólar australiano siempre pareció barato y el yen japonés y el franco suizo siempre parecieron caros. Los países más pobres tienden a tener tipos de cambio por debajo de su PPA, y esta es una razón por la cual el turismo tiende a fluir de los países ricos a los pobres.
Sin embargo, las divisas son una reserva de valor además de un medio de intercambio. Los activos en dólares son populares porque la gente compra dólares aunque no esté comprando o vendiendo productos estadounidenses, y porque la gente ha sido optimista, y hasta irracionalmente eufórica, con respecto a las perspectivas de crecimiento de la economía de Estados Unidos. Pero hay límites para la demanda extranjera de activos estadounidenses y se llegó a esos límites.
La reciente caída en el valor del dólar incrementó la demanda de bienes estadounidenses, pero no necesariamente la de dólares. La marcha del dólar tendrá altibajos, pero las causas básicas por las que la tendencia es descendente siguen vigentes. |