El Banco Central (BCRA) aspiró $ 373 millones ayer en su licitación semanal de letras y notas con las que regula la masa monetaria. La entidad que conduce Alejandro Vanoli no recurre a sus letras para reducir la cantidad de pesos en la calle, una de las recetas tradicionales para atacar el problema de precios y las brechas cambiarias. Hasta fines agosto, la entidad había aspirado algo más de $ 30.000 millones en el año, menos de la mitad de lo que retiró en el mismo plazo de 2014.
Cada martes la autoridad monetaria coloca letras a los bancos a cambio de los depósitos que estos no logran colocar como préstamos. La operación tiene efecto monetario: cuando las nuevas colocaciones superan a los vencimientos la base monetaria se contrae, de lo contrario se expande. El BCRA decidió ayer mantener las tasas de sus Lebac sin cambios ayer es decir, no intentó volverlas más atractivas para captar más pesos y adjudicar casi todo lo que le ofrecieron los bancos, $ 12.452 millones.
La tasa de la Lebac más corta a 84 días quedó en 25,82%, mientras que la de la más larga a 252 días quedó en 28,25%.
Como los vencimientos alcanzaban los $ 10.596 millones más intereses el efecto monetario fue prácticamente nulo. Los $ 373 millones retirados ayer equivalen al 0,07% de la base monetaria.
Hasta fines de agosto el BCRA aspiró $ 30.967 millones vía Lebac. A misma altura de 2014 había retirado $ 72.450 millones.

