POR MEDIDAS PROCONSUMO, EL ROJO LLEGÓ A $ 2.500 MILLONES El aumento de sueldos, el pago adelantado del medio aguinaldo y la asignación extraordinaria de $ 200 otorgados el mes pasado, atenuaron el superávit de 2004. El año finaliza con un excedente de $ 17.000 millones en las cuentas públicas, 3,5% del PIB Era poco conveniente mostrar opulencia en vísperas del canje de deuda y del acuerdo con el FMI
El déficit del sector público mostró un desequilibrio cercano a los 2.500 millones de pesos en diciembre. Nunca antes, ni en plena crisis ni en la década del ’90, hubo un mes en que los gastos hayan superado a los ingresos en forma tan holgada. La suba extraordinaria de recaudación impositiva y el ahorro realizado en los meses previos posibilitaron la ejecución de medidas para alentar el consumo sobre el cierre del año, cuyo impacto recayó por completo sobre el balance de diciembre.
El equipo técnico del subsecretario de Presupuesto, Raúl Rigo, completó ayer el cierre de los números fiscales y las planillas definitivas quedaron a consideración del secretario de Hacienda, Carlos Mosse. No obstante, los resultados podrían variar un poco porque aún se aguardan los datos finales de organismos descentralizados, como el PAMI y los fondos fiduciarios.
Entre las medidas que impactaron sobre los números del mes pasado se encuentra el anticipo del pago de aguinaldos para jubilados y empleados públicos y el aumento de $ 100 para los sueldos inferiores a $ 1.250.
También fue relevante la postergación del pago del impuesto a las Ganancias, que representó un retraso en la percepción de $ 1.100 millones, y el pago extraordinario de $ 200 para la clase pasiva y para beneficiarios de planes sociales.
De mantenerse este cierre preliminar, el año cerrará con un superávit primario de $ 17.000 millones, $ 7.000 más de lo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el último acuerdo. En términos del Producto Interno Bruto (PIB) el superávit llegaría a 3,5%, a lo que se deberían sumar un 2% adicional del excedente obtenido por el consolidado provincial.
Pese al magro resultado de diciembre el balance fue más que favorable. El alto superávit tiene dos objetivos centrales. El primero es restar incertidumbre sobre la persistencia del modelo económico, que posee como pilar al equilibrio fiscal desde sus inicios, y la búsqueda de recuperar solvencia a largo plazo. El segundo objetivo se relaciona con la absorción de masa monetaria del mercado de dinero, que apunta a amortiguar el efecto expansivo de los precios y a mantener estable el tipo de cambio.
Con cautela
Por otro lado, el quiebre de tendencia de diciembre respecto a los once meses anteriores (el acumulado hasta noviembre fue de $ 19.400 millones) responde a intención de no finalizar el ejercicio con un sobrante excesivo. Para esto se adelantaron gastos de este año (como aguinaldos e incluso hubo una anticipación a las presiones salariales) para lograr un mayor margen de maniobra en 2005. También se evitó mostrar opulencia en la víspera de la realización del canje de deuda, con una quita de 70% en valor presente, y la renegociación de un nuevo acuerdo con el FMI.
Respecto del canje de deuda, el ahorro brinda la señal de que el Gobierno está dispuesto a mantener cierta disciplina pese al crecimiento de la actividad y los ingresos, de modo de compartir, a través del cupón indexado al PIB, los beneficios con los acreedores.
Aunque no existe una meta más estricta acordada con el Fondo, los objetivos del Presupuesto para 2005 fijan la exigencia. El cierre de 2004 dejó una buena base de ahorro, pero para este año se presupuestó un superávit primario de 3,2% del PIB, es decir $ 15.266 millones, mientras que las provincias deberán lograr un ahorro de 0,7%. |