El Ejecutivo recurre al financiamiento con estos títulos vinculados al dólar luego que la suba de tasas dispuesta por el BCRA aumentó el costo de los bancos, redujo sus márgenes de ganancia y dejó menos incentivos para suscribir los títulos que estaban atados a los rendimientos de las Lebac. Frente a este panorama, el Gobierno, a través de la Secretaría de Finanzas -a cargo de Pablo López-, debió mejorar el instrumento y atarlo a aquello que hoy atrae a cualquier agente del mercado: el dólar.
La colocación del Bonad 2017 se realizará "en el marco del Programa Financiero 2015 y a los fines de contribuir al desarrollo de una curva de referencia para las emisiones en el mercado de capitales local y favorecer la diversificación de las fuentes de financiamiento del Gobierno nacional", según informó el Ministerio de Economía en un comunicado. El título "en dólares estadounidenses vencerá en septiembre de 2017 y se suscribirá y pagará en pesos vinculados a la evolución del tipo de cambio (dollar linked), en uno o más tramos", añade la información.
Este tipo de bonos está atado a la evolución del tipo de cambio oficial y paga tasas de interés cercanas a la Lebac, que emite el Banco Central. El cupón del título prevé un interés del 0,75% anual y los intereses se pagarán semestralmente los días 21 de marzo y 21 de septiembre de cada año hasta su vencimiento. Las ofertas podrán canalizarse en dos tramos: competitivo y no competitivo, por hasta un 100 por ciento del monto adjudicado en el tramo competitivo.
El 18 de agosto último el Gobierno había colocado este mismo bono por u$s 1.087,4 millones ($ 10.600 millones), al 0,75% anual más la tasa de depreciación oficial del peso. En esa oportunidad se recibieron ofertas por $ 1.384 millones, o sea, 2,8 veces el monto original licitado de u$s 500 millones, lo que reflejó el apetito de los inversores. Según se explicó, en las licitaciones podrán participar los agentes de liquidación y compensación (integrales y propios) y agentes de negociación registrados en la CNV.