Por Liliana Franco - Una ratificación plena de las políticas llevadas adelante por el Gobierno por parte del ministro de EconomíaAxel Kicillof, y dudas y críticas por parte de la oposición, acompañaron a la presentación del proyecto de presupuesto para 2016 que este martes se elevó el Poder Ejecutivo al Congreso. En su disertación ante el Poder Legislativo, el titular del Palacio de Hacienda indicó que el presupuesto no prevé cambios en la política tarifaria y de subsidios. También defendió las políticas anticíclicas instrumentadas por el Gobierno en el marco de la crisis internacional y sostuvo que "la economía está preparada para enfrentar la crisis y aseveró que "mientras en la región hay un torbellino, en la Argentina no".
El proyecto elevado por el Ejecutivo "no es para imponerle nada al próximo gobierno", destacó Kicillof, pero consideró necesario seguir aplicando "políticas anticíclicas, que significan elevar el nivel de gastos y de ayuda" a la población. "Gracias a todas las políticas que se están implementando (...) la economía argentina está en crecimiento durante este año a partir del segundo trimestre", señaló.
En tal sentido, la iniciativa contempla que la economía de Argentina cerrará el año con un crecimiento de 2,3 % y se expandirá 3% en 2016, ya que se anticipa una reactivación de industrias que permanecían estancadas como la automotriz y la de construcción.
Distintos analistas pusieron en duda estas cifras. En medios privados se coincide en que la actividad tuvo un repunte importante - superior al 2% - en la segunda parte del año. La recomposición salarial, el aumento de las jubilaciones, el incremento de las asignaciones sociales y los distintos programas de aliento al consumo (como el Ahora 12) significaron una recuperación de la demanda.
Pero los cálculos privados señalan que este incremento no alcanza para compensar el desempeño de la primera parte del año y, desde este punto de vista, los pronósticos tienden a un crecimiento nulo (como estimó en su último informe el Fondo Monetario Internacional) o del 1% - 1,5% en el mejor de los casos.
Más inciertas son las perspectivas para el año que viene, ya que mucho dependerán de la calidad de las políticas que aplique el próximo gobierno. Sin embargo, desde economistas del oficialismo, como Miguel Bein que habla de "reordenamiento", hasta expresiones más críticas como la del referentes del PRO Carlos Melconian, coinciden en que la economía enfrenta desequilibrios cuya corrección irá en contra de las posibilidades de crecimiento en el 2016.
Otro de los temas que desata polémica es el cálculo de la inflación. El alza de precios al consumidorsegún la proyección oficial será del 15,4% en 2015 y se desaceleraría a un 14,5 % el año próximo.
Distintas estimaciones privadas muestran números diferentes. Por caso, Graciela Bevacqua, una exfuncionaria del INDEC, calcula que la inflación de 2015 se ubicará unos diez puntos por encima, en torno del 25%. Desde el sector privado se señala que estas proyecciones guardan mayor coherencia con otros indicadores, como la suba superior al 30% registrada en los salarios, según muestran las propias estadísticas oficiales.
Más críticas recibieron por parte de los especialistas la proyección del dólar oficial. El proyecto de presupuesto contempla que el tipo de cambio tendrá una relación promedio de 10,6 pesos por dólar el año próximo, frente a una cotización de 9,12 pesos prevista para la moneda estadounidense para el cierre del 2015.
Economistas como Orlando Ferreres señalan que en los últimos meses se ha deteriorado sensiblemente la competitividad argentina como consecuencia de lo que considera un retraso en el tipo de cambio oficial. Al respecto, ejemplifica que mientras el real se devaluó 58%, el peso se apreció en 12%, de donde hay una brecha de 70% en contra de las exportaciones argentinas en la relación de intercambio con Brasil, el principal socio comercial del país.
En el mismo sentido, el último informe económico del Banco Ciudad calcula que para que el tipo de cambio real en Argentina retorne a los niveles que presentaba tan sólo cinco meses atrás, el dólar oficial debería ubicarse hoy en torno a los 12,50 pesos, un 32% por encima de los algo más de 9 pesos a los que cotiza actualmente.
Los analistas privados advierten que la situación podría ser más complicada aún si sigue deteriorándose el contexto externo. Al respecto, un reciente informe del banco de inversión Merrill Lynch anticipa que la próxima suba en la tasa de interés en los Estados Unidos tendrá un efecto negativo sobre el precio de las materias primas.
En cuanto a la cuestión fiscal Argentina tendría un superávit primario de 11.000 millones de pesos en 2016 (0,09% del PBI), revirtiendo el déficit de casi 40.000 millones de este año, según las proyecciones oficiales. En tanto, el déficit financiero caería a 94.000 millones de pesos (1,45 por ciento del PIB) desde casi 138.000 millones del 2015.
Para los privados el actual desequilibrio de las cuentas públicas es sustancialmente superior. De acuerdo al economista Miguel Ángel Broda, el déficit "verdadero" se acerca a 8% del producto bruto interno(incluyendo el cuasifical).
Pero al menos Gobierno y oposición coinciden en un punto: que el año que viene debería haber equilibrio en las cuentas públicas.
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